martes, diciembre 21

El Túnel de la Herradura

Allá por 1910, un grupo de capitalistas un tanto visionarios, formo una Compañía que tendió una linea de tranvías entre Lima y Chorrillos, era la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico (CNET) conocido como "La Nacional". 


Los tranvías partían de la antigua calle de Carrera, hoy Jr. Lampa, frente al local del Banco de Crédito del Perú. Los referidos tranvías eran elegantisimos, con cortinajes y asientos de terciopelo rojo tirado a fresa y con espejos. Había uno, reservado especialmente para el elemento oficial y, principalmente destinado para que en el viajasen los señores presidentes de la República que veraneaban en Chorrillos. Se le conocía como el "tranvía Presidencial".


Los Directores de "La Nacional" pronto comprendieron la importancia que alcanzaria la Herradura y contrataron los servicios del Ing. don Alejandro Guevara para que estudiase la factibilidad y ejecución de un túnel, ya que la vía por el lado del mar, era muy costosa y un tanto peligrosa. Así, con este túnel se permitiría el paso de sus tranvías hasta la playa misma.


Efectivamente, las obras se llevaron a cabo con todo éxito. Se abrió un túnel de 208 metros de largo. Se tendieron las lineas y los tranvías, al poco tiempo principiaron a correr sobre ellas, teniendo por terminal la naciente playa de La Herradura. Su estación quedaba ubicada en un terraplén construido exprofesamente en el lugar donde posteriormente funcionó un puesto de la Benemérita Guardia Civil.

Los tranvías dejaban allí a su pasajero. Luego el motorista descendía y ejecutaba el cambio de llaves para que el vehículo iniciase el viaje de retorno después de voltear los espaldares de los asientos, permitiendo así que el tranvía convirtiese su parte delantera en posterior y viceversa.



La facilidad que brindaba el tranvía  eléctrico prontamente trajo como consecuencia lógica el progreso de La Herradura. Ya familias enteras se trasladaba los domingos y feriados a esa playa única que, estando relativamente cercana a Lima céntrica, era de arena y no de piedras o cantos rodados como las de Miraflores, Barranco y por el otro lado La Punta.



De todos modos, dado su alto costo de mantenimiento "La Nacional" tuvo que declararse en quiebra. Ello ocurrió cuando ya se iniciaba la época del automóvil y este nuevo elemento vehicular, obligo a que se estableciese el camino costanero al borde del Morro Solar, pero, dada su estrechez, en un solo sentido,es decir: hacia La Herradura, mientras que el retorno se iniciaba en la propia playa pasando -como hasta hora- por el túnel, de cuyo piso hubo que levantarse los antiguos rieles del tranvía.

Imagen actual del túnel de La Herradura (Foto Flickr)

Fuentes:
Ernesto Ascher, Curiosidades Limeñas, 1974
Allen Morrison, The Tramways of Perú

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por publicar "El tùnel de la Herradura" ya que me trae grandes y buenos recuerdos de mis veranos de juventud!! lo pasàbamos a pie y sobre todo q éramos alrrededor de15jovenes vecinos del mismo barrio de Lima que durante la semana las mamàs nos daban permiso para ir unas horas dedescanso y pasàbamos momentos alegres y sanos todos reunidos frente al mar En aquel tiempo habia ilucion todo era màs simple y sano.

Zito dijo...

Gracias por la informacion

Anónimo dijo...

La pista costanera a La Herradura, que ha sido ampliada despues, se construyó simultáneamente con el monumento al Soldado Heroico de la Guerra del Pacífico en el Morro Solar y la carretera de acceso a dicho Morro en 1922. Cuidemos al monumento

José Abad dijo...

David;

Te dejo un post que publiqué acerca de la entrevista que diera el gerente de la Compañía Nacional de Tranvía Eléctrico, Manuel Sarasti en 1905, sobre la construcción del túnel y la playa La Herradura.

http://accidentetranvia.blogspot.com/2010/03/entrevista-al-gerente-de-la-compania.html

De la playa dice "...Ese sitio no puede ser más adecuado ni más bello para la estación de baños que se propone establecer en la empresa. Es un lugar poético, sano é higiénico difícil de encontrar otro mejor en América. Su playa es toda de arena, sin una sola piedra, y su atmósfera purísima, cargada de brisas marinas, harán de ese sitio el balneario predilecto de la aristocracia limeña..."

Saludos

José Abad