miércoles, diciembre 1

El Monumento que perdió su silla

El monumento a Manuel Candamo, Presidente de la República por sólo 7 meses (septiembre de 1903 a mayo de 1904), fue inaugurado por Leguía en 1912 y la tradición lo atribuye al escultor Líbero Valente. El efímero mandatario había sido representado a pie, ante el sillón de Pizarro. Algunos meses después de la inauguración del artístico y merecido monumento, el silencio de la noche fue interrumpido por el estallido de una explosión.


Un cartucho de dinamita había sido colocado sobre el Sillón de mármol de Pizarro y la efigie del Presidente Candamo quedó esparcida en mil fragmentos en el suelo. Por uno de esos grandes caprichos inexplicables que suelen ocurrir en las explosiones, el sillón de mármol quedó intacto.

Parece que en un primer momento, le encargaron la restauración del monumento al escultor David Lozano, pero catorce años más tarde (en 1926), el mismo Presidente Leguía re-inauguró, en el Parque Neptuno, otro monumento a la memoria de Manuel Candamo, obra del joven escultor peruano Artemio Ocaña Bejarano. El pedestal de mármol sigue siendo el original del escultor francés Mercier. Esta vez de manera más modesta, se había representado al Presidente de pie, sin el sillón de Pizarro.


Fuente:
Alfonso Castrillón Vizcarra, Escultura Monumental y Funeraria de Lima, 1991

3 comentarios:

César dijo...

En el siglo XIX el palacio municipal lucía como en la retrofoto??

Saludos

David Pino dijo...

Así es, ese fue su aspecto, aunque creo que hasta era un poco mas alto que el sale en la retrofoto, lo compare con otras imágenes antiguas de la Plaza de Armas.

Renzo Minaya dijo...

asu esa parte si k cambio