sábado, diciembre 4

El Callejón de Otaiza

Si algún lugar guardó celosamente las costumbres, la escenografía, la rutina, la atmósfera y la comida de la añorada China, fue el Callejón de Otaiza, en el centro de Lima. Sus puertas daban a la Calle de Capón, pero despertó tantas criticas que fue demolido a inicios de 1909.

Callejón de Otaiza, 1908

Desde ese momento paso a ser una transversal de la Calle de Capón. Se le llamo Bilinghurst en honor al alcalde de Lima que mando derribarlo, fue el mayor punto de concentración de chinos de todo el Perú.

Mercado Central y recién abierta calle Billinghurst

Pero antes que estuviera ocupado por los chinos, la casa de Otaiza era un aristocrático inmueble que tenia un famoso jardín botánico. Quiso la historia que muchos asiáticos que dejaban las haciendas o que venían a buscar un futuro mejor en el Perú recalaran en el llamado Callejón de Otaiza. Así se le decía por la superpoblación existente y porque el callejón unificó la casona del mismo nombre con la casa Salaverry. La casa de Otaiza era una de las tantas puertas mas de la Calle de Capón, con la diferencia que cuando se cruzaba el umbral era como estar en China. Tenia, ademas, un teatro en su interior, el famoso Odeón, que presentaba permanentemente artistas del Celeste imperio.

Calle Capón a inicios del siglo XX

Ingresemos al Callejón de Otaiza leyendo el Boletín Municipal de mayo de 1877: "La Comisión de Higiene ha hecho una detenida y minuciosa visita a todos los establecimientos y habitaciones de la numerosa colonia asiática que reside en la Plaza de la Concepción (en el barrio chino) e inmediaciones... En el teatro El Odeón hay 77 cuartos de los cuales 52 son iguales en construcción a los camarotes de un buque y sirven de hospedaje a 80 cómicos, sin reunir las condiciones de luz, ventilación. (...) La platea y los palcos del teatro están con frecuencia sucios, porque sirven de morada toda una noche a gente numerosa que cena en sus asientos".

Pero el Callejón de Otaiza era muchos mas espacioso: "La casa del Callejón de Otaiza tiene 777 cuartos que guardan durante la noche de 500 a 1,000 chinos... Hemos sido informados que en los días de fiesta contendrán estas dos casas (Otaiza y Salaverry) de 4,000 a 5,000 personas, unos en busca de juego y otros en pos de los deleites de los insomnios del opio; dentro existen toda clase de industrias, como fondas, casas de préstamo, cigarrerias, pastelerías y casi toda clase de comercio que en nada esta gravada con los derechos que pagan los industriosos" (Biblioteca de la Municipalidad de Lima, Boletín Municipal, mayo de 1877)

Diez años mas tarde, la preocupación municipal continuaba vigente. La autoridad señala que las medidas tomadas anteriormente habían sido insuficientes. Nuevamente se da un estimado de la población que contiene el Callejón de Otaiza. "Se estima que en el día se reunen dos mil a tres mil chinos, que en horas desocupadas se dedican al pernicioso juego de envite". Entre las pequeñas industrias existentes se mencionan molinos de arroz, fondas, encomenderias, casas de huéspedes, cuartos para el juego y para fumar opio (Boletín Municipal, enero de 1887, Biblioteca de la Municipalidad de Lima).


Fumadores de opio

En el diario El Comercio del 13 de octubre de 1888 los propietarios del Callejón Otaiza expresan su preocupación por la numerosa aglomeración reinante y afirman que "hay, ademas, pequeños puestos de vendimia, de artículos esencialmente chinos y para el uso exclusivo de ellos".

El lugar era un paraíso para los chinos. Ahí estaban lejos de las penurias económicas, de un idioma difícil de aprender. En este lugar los asiáticos se sentían como en casa, con semejante clientela el negocio de comida china en el interior era floreciente y dinámico. En 1892 la insalubre Lima estaba amenazada por una epidemia de fiebre amarilla. El Callejón de Otaiza era un lugar de riesgo por sus condiciones, pero también se temía que se produjera ahí un incendio.

La preocupación por las condiciones del Callejón de Otaiza continuó. En continuos informes en esos años se mencionaba lo hacinados que vivían los asiáticos en aquel lugar y los constantes peligros de higiene y seguridad que tenían.

La revista Variedades de abril de 1909 indica que en el Callejón de Otaiza  había fondas tipicamente chinas y que los limeños comían los pastelillos que ahí se vendían. El cronista señala prejuiciosamente que se encontró un mim pau... de rata. En el terreno del paladar y del gusto no faltaba nada, o casi nada. Los limeños -principalmente los de menos recursos económicos- comenzaron a conocer las preparaciones chinas de Otaiza y de Capón, sobre todo durante la época previa a su demolición. Los comerciantes instalados en el populoso Mercado Central, tienen que haber descubierto y degustado ahí los platillos chinos.

Calle Capón en 1950

Paradojicamente, la desaparacion del Callejón de Otaiza hizo que la cocina china dejara esa suerte de ghetto en el que se desarrollaba y que se formalizara de cierta manera. Esto permitió que años mas tarde, surgieran los restaurantes chinos de la Calle de Capón, llamados chifas, los que conquistaron definitivamente el paladar de los peruanos.

Fuentes:
Mariella Balbi, La Historia de los chifas en el Perú, 1999

7 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias po la informacion muy7 buena

Ricardo dijo...

excelente me parece.....gracias por la invitación....si mi tio Juan Manuel Ugarte Eléspuru hubiera podido ver éste trabajo....le parecería estupendo......él que quizo tanto a Lima..¡¡¡
Ricardo Desmaison Eléspuru
ricardoedu148@gmail.com

David Pino dijo...

Gracias por sus comentarios! El Sr. Juan Manuel Ugarte Elespuru es un referente importante sin duda en la elaboración de algunos artículos de este blog que con mucho cariño comparto. De su libro "Lima Incógnita" hice el articulo acerca de la absurda destrucción del Palacete Veneciano. Saludos!

Ali dijo...

David, muy interesante el relato! gracias por tanta buena información. Sinceramente no sabia sobre el Callejón de Otaiza.

alfredo dijo...

en el programa ala vuelta de la esquina hacen referencia de este callejon pero es muy bueno siempre recordar sobre este callejon

David dijo...

gracias amigos por sus comentarios!

Calodo dijo...

La informacion es muy buena. solo una sugerencia para este y los demas articulos. seria ideal que en un plano adjunto se indicara la ubicacion actual del lugar del que se comenta en el articulo. Por ejemplo intuyo que el callejon de Otaiza estaba por el mercado central pero si se indica especificamente su ubicacion no me quedara duda de donde quedo, y lo tendre en cuenta cuando camine por ahi, ya sea solo o con compañia que quizas le intereseel tema.
Saludos