jueves, julio 21

La Iglesia de la Concepción

Antiguo convento ubicado en la esquina de Jr. Huallaga y Av. Abancay, sufrió muchas mutilaciones con el paso de los años, en las que sus espacios cedieron ante el empuje comercial de la zona.


Fundada en 1573 por Doña Inés de Muñoz y Rivera, en el Monasterio se establecieron las religiosas Concepcionistas, este recinto monacal era uno de los más opulentos y de los más importantes en la Ciudad, tenían todas las comodidades incluso entrando a la clausura sus criadas.

La iglesia que ha llegado hasta nosotros data de fines del siglo XVII, sus elementos más notables son la portada y la torre. la Portada es obra de Fray Diego Maroto, una de las más hermosas que posee la Ciudad. La torre ubicada en original posición, oblicua a la fachada, es también de excelente diseño con perforaciones de línea ondulante y un elemento que desempeña una función urbanística muy importante en el Jr. Huallaga.

Además del valor intrínseco de la torre y la portada, cabe resaltar que ambas están incluidas en una composición armoniosa y unitaria. El muro de la torre con sus pilastras y paneles alargados y rematados en arcos, incide diagonalmente sobre el muro de la portada, formando un hermosísimo ángulo, en el que se cobija el atrio de la iglesia.

Vista del Jr. Huallaga, a la izquierda la iglesia
A mediados del siglo XIX el gobierno de Echenique convocó a concurso para levantar un Mercado Central y se expropió una manzana, en este caso la mitad del monasterio de la Concepción. Esta obra del Mercado Central fue ejecutada por el presidente Ramón Castilla.

Construcción del Mercado Central, al fondo la torre de la Iglesia
En el siglo XX, para la ampliación de la Av. Abancay, el Monasterio e iglesia sufrieron cruelmente el mutilamiento de su crucero, para ello ya se encontraban realizando cambios en su interior y más adelante el Monasterio pasó a Ñaña. Otra parte de su claustro que da hacia la Av. Abancay es Galería Comercial.

La Riqueza artística de este templo era incomparable en la Ciudad. Poseyó retablos e imágenes de Juan Martinez Montañes, parte de los cuales se encuentran hoy en la Catedral. Entre sus pinturas cabe mencionar la excelente seria de Arcángeles de Francisco de Zurbarán, obras tardías que expresan una manera luminosa y colorida más acorde con la religiosidad impuesta en Sevilla por Murillo. También había un notable conjunto de pinturas sobre la Vida de la Virgen, firmada por el maestro flamenco Simón de Vos.

No menos notable era el retablo mayor, de exquisito estilo rococó, la gran pantalla del coro, con sus rejas y marcos de madera, y el retablo churrigueresco que se encontraba a la izquierda del coro.

Altar Mayor de la iglesia
Aspecto actual de la iglesia
Fuente:
Templos de Lima, Iglesia de Ntra. Sra. de la Concepción

6 comentarios:

Beralia dijo...

Lindas fotos, sobre todo nítidas ^^
Según el S. J. Rubén Vargas Ugarte en 'Un monasterio limeño', la fundadora de la Concepción, doña Inés Muñoz fue inicialmente esposa de Francisco Martín de Alcántara (quien murió durante el asalto a la cada de Pizarro en 1541). Posteriormente se casó con don Antonio de Ribera, y es de él de quien hereda terrenos, la administración de obrajes, molinos, dineros etc. y el solar ubicado en la esquina de la Plaza Mayor "en la calle que va al río -por un lado-, y por el otro, en la calle que va a Santo Domingo". Más adelante se precisa que por un lado colindaba con el solar del Capitán Jerónimo de Aliaga, y por el otro con la del lincenciado Álvaro de Torres. Ese terreno es importante porque hasta el s. XX fue propiedad del Monasterio de la Concepción. De hecho, todas las propiedades de doña Inés pasan a ser administrados por el Monasterio y por este motivo, podían costear las dotes de las novicias más humildes, o acoger a algunas damas empobrecidas y al mismo tiempo, mantenerse en una forma más o menos independiente.
Doña Inés escoge para edificar el monasterio un terreno que otrora ocupara las casas de Lorenzo Estupiñán de Figueroa, "en la calle, entonces todavía en formación, que iba a la parroquia de Santa Ana y por uno y otro lado tenían solares sin edificar". Estaba a tres cuadras de la Plaza Mayor y tenía por vecinos a la Compañía de Jesús, y por el otro al Hospital de la Caridad o de San Cosme y San Damián.
Si bien doña Inés es la fundadora, hasta casi el final de su vida no toma los votos definitivos, lo que le permitirá ser la madre superiora por el periodo de cinco años. Según el citado autor, doña Inés habría procedido así por consejo del Arzobispo Loayza para poder seguir administrando sus bienes, puesto que una vez que pasasen definitivamente a manos de la congregación, serían otras las personas quienes decidiesen cómo administrarlo.
La edificación de la iglesia por su parte tomó tiempo, tanto así que cuando la fundadora falleció, aún no estaba preparada la que vendría a ser su cripta. Aparentemente, esta se llegó a hacer y estuvo señalada con un túmulo que desapareció durante una de las muchas remodelaciones que la edificación sufrió. Felizmente durante la ampliación de la av. Abancay fue posible localizar sus restos y los de su último esposo en la pared, de modo que sus huesos fueron guardados en tres cajas y al momento de la redacción de dicho texto (esta edición fue publicada en 1942), aún aguardaban la edificación de la nueva iglesia.
Lo de la expropiación del terreno del huerto para la edificación del Mercado Central fue bajo el pretexto de que ninguna orden religiosa podía tener más de un convento o monasterio en la misma ciudad. Se salvó de la expropiación el Convento de los Descalzos, mas no así ni la Recolección de los Agustinos (el de Nuestra Señora de Guía), ni el de la Concepción (su supuesto segundo Monasterio sería el de las Descalzas cerca a la Plaza Italia). Lo peor, fue que esta expropiación sentó un precedente para cuando se hizo la ampliación de la av. Abancay, en que se expropió y cortó una parte del predio del monasterio, pero esto les permitió crecer hacia arriba (por eso tiene un nivel más).
Con relación a las criadas y siervas, hay que tomar en cuenta que si bien este era un Monasterio, fue concebido para brindar alojamiento "decente" a las damas empobrecidas por las guerras y vaivenes políticos que se quedaban solteras, viudas o solas. Como eran damas decentes y de buenas familias no podían casarse con alguien de un nivel social distinto al suyo, o carecían de medios económicos. Entonces vivían dentro del Monasterio mas no con la comunidad de monjas y podían llevar una vida más o menos independiente sin incomodar a las religiosas. Naturalmente con el trascurrir del tiempo y las transformaciones sociales esta motivación cambió y hasta hubo fiestas y representaciones teatrales dentro del Monasterio, pero esa es ya otra historia ^^

David Pino dijo...

Importante aporte a la historia de este Convento. Muchas gracias Sophy!

Rose L. dijo...

He encontrado en este post información sumamente interesante, sobre todo esa primera imagen de la iglesia en su tamaño inicial, realmente me emocione muchísimo al verla. Soy una amante de la historia limeña, siempre estoy en busca de mas.. muchas veces me he preguntado lo increíble que hubiera sido vivir en el siglo XVII y contemplar en todo su esplendor tantas edificaciones religiosas que hoy han sido reducidas casi a nada. De verdad muchas gracias por esto!.

Te comento que, efectivamente, este convento ha sufrido realmente crueles mutilaciones, he tenido la oportunidad de acceder a la parte interna de la iglesia por lo que fue años atrás el lugar que habitaba un sacerdote (hasta donde pude saber) y realmente de su interior no queda ni sombra de lo que fue en sus mejores tiempos. Hasta hace unos meses atrás aun quedaban algunas estatuas de madera e imágenes, pero ya fueron recogidas y el espacio de la iglesia clausurado definitivamente.
Saludos.

Anónimo dijo...

Muy interesante, pero hay algo que no me queda claro, en la mayorìa de libros dice que fue Ramón Castilla el que tuvo la idea del Mercado Central y fue quien hizo la expropiación, Echenique presentó un nuevo proyecto más económico que el de Castilla. En el texto que ud escribe dice que fue Echenique el que comenzó con la idea y obra.

Anónimo dijo...

Fue Echenique o Castilla? En diversos libros y fuentes he encontrado que fue Castilla el que hizo la expropiación y el que tuvo la idea del Mercado Central-

Anónimo dijo...

Eso quiere decir que ya no hay monjas o sacerdotes que celebren actos litúrgicos ahi?