viernes, junio 10

Vacas bravas en las calles de Lima

En 1870, las lecherias de Lima acostumbraban surtirse del blanco y nutritivo elemento lácteo de las mismas vacas, que hacían traer desde el campo para ser ordeñadas.


Testigos presenciales de esa época contaban que había una lecheria en la calle Concha cerca a la iglesia San Agustín que después de surtirse del producto de las señoras vacas, hacia las 10 de la mañana, esta eran llevadas nuevamente "al campo", desde la esquina de las calles San Agustin y Lartiga, por todo el Jr. Camana hasta los huertos "a las afueras" de Lima, mas allá de la Recoleta. Pero habían muchachos traviesos que provocaban a las vacas, con lo que estas animadas embestían a todo el que se cruzase en su camino. 

En 1884 aun subsistía esta costumbre de traer las vacas a la ciudad, y se cuenta de un suceso acontecido en el puente Balta. Sucedio que un dia, este ganado iba por este puente y se decidieron perseguir a un transeúnte, que no era otro que el afamado medico norteamericano McKinney, muy popular en Lima por aquellos años y que tenia una tienda de productos químicos en la Plazuela de Desamparados. Pues este señor, no encontrando mejor defensa ante la amenaza de ser cogido, se subió a la baranda del puente, lamentablemente perdiendo el equilibrio y cayendo de espaldas al río, muriendo instantáneamente. Su muerte fue muy sentida en la población.

Puente Balta, donde perdió la vida Mr.McKinney

Igual sucedió por la antigua Alameda Grau: paseaba el ministro ingles, coronel Mansfield acompañado de su señorita hija, cuando intempestivamente se le vino encima una vaca brava echándolo por los aires, causándole fuertes golpes que lo obligaron a guardar cama por varios días.

Antigua Alameda Grau, foto del foro Lima de Siempre

Así como en aquellas épocas habian toros bravos hasta en las huertas del Cercado, vacas bravas las teníamos en todas las lecherias de la ciudad. Otros tiempos sin duda.

Como curiosidad relacionada a estos sucesos, podemos decir que en la calle Tambo de Belén, entre la Plaza Francia y el Jr. Belén, había una lecheria turca, hasta algunos años después del inicio del siglo XX, que tenia la peculiaridad de exhibir constantemente una vaca en su salón, como prueba que la leche vendida allí era pura.

Fuentes:
Ismael Portal, Del Pasado Limeño, 1935
Jose Galvez, Nuestra Pequeña Historia

1 comentarios:

Lorgio Rios dijo...

Muy buena anecdota de la lima antigua gracias por estos datos que nos ilustran lo felicito