jueves, marzo 17

Entierros y Tapados en Lima de antaño

Es muy antigua la idea de los tesoros ocultos. Desde el rescate de Atahualpa, quedo en la imaginacion de todos la certeza de haber sido ocultadas en diversos lugares grandes cantidades de oro y plata. Las "huacas" donde a veces se hallaban objetos y restos prehispánicos contribuyeron al afán soñador por encontrar a cada paso riquezas bajo la tierra.

Demolición de la iglesia San Juan de Dios

La ausencia de bancos, tal como los conocemos hoy y la desconfianza ante aquellos banqueros susceptibles de quiebras y perdidas, dieron lugar, seguramente, a la costumbre de guardar en recatados lugares de casas y haciendas los dineros ahorrados. Hubo, indudablemente, el habito, sobretodo en ciertas épocas, de usar esta forma de encubrimiento para evitar asaltos y robos. Muchas de las antiguas casas, tal cual como los arcones y bufetes de la muebleria colonial, tuvieron disimuladas alacenas, escondrijos y secretas, como propiamente se les denominaba para esconder tesoros.

Y las leyendas crecieron y se multiplicaron. Se afirmaba de los ricos, la costumbre de esconder en botijas y bolsas grandes de cuero, grandes fortunas. Hasta se creía el cuento cruel de los enterradores esclavos, que pagaban con su vida, la involuntaria culpa de haber conocido el lugar de los codiciados escondites y quedaban en estos también sus cadáveres, como si perpetuaran el servicio de lúgubre vigilancia. El hecho de haberse hallado con frecuencia, en los tapados, restos de huesos humanos, apoyo esta creencia. Y a la vez contribuyo a la superstición de los fantasmas.

En casas donde penan, tesoros hay, se decia. Y en cuanto alguna vieja casona se desocupaba, surgia la suposicion, sobretodo si los vecinos contaban de extraños ruidos que habian en ella, de alguna alma rondadora, vigia fantasmal de algun rincon lleno de monedas de oro. Cuando alguien moria sin dejar testamento, suponiase que podia quedar enterrado en una iglesia, pero su alma quedaba en la mansion, como atormentado centinela.

Y no solo se creia en los ocultamientos bajo tierra, sino tambien se les imaginaba en los anchos muros, en las vigas, en los artesonados de los techos, etc. Se exagero estas creencias, y con el pasar del tiempo, se creyo en una ciudad llena de vericuetos subterraneos, horadada y con tuneles en todas direcciones.

Despues de la expulsion de los jesuitas, en tiempos del Virrey Amat, aumento enormemente la idea. La antigua y celebre frase "nos llevamos un tesoro escondido en el breviario (librito que contiene el rezo eclesiástico anual)" contribuyo a creer que en el estaba las claves para ubicar e identificar los lugares donde dejaron sus riquezas estos religiosos expulsados.

La guerra de Independencia también contribuyo a hacer crecer la leyenda. Se aseguraba la existencia de fortunas escondidas por los españoles residentes para evitar las confiscaciones de los republicanos. No solo en Lima fue extensa y difundida la convicción de existir muchos sitios con dineros escondidos, sino en todo el Perú se mantuvo esta idea durante mucho tiempo.

Como derivación natural surgieron los descubridores expertos y los poseedores de planos y guías. Se hicieron famosos los buscadores de tesoros, tan igual como las brujas y los curanderos. Estaban llenos de verbos floridos y frases cabalísticas. Explotaban la ingenuidad por la fuerza de la tradición. Sus labores siempre rodeadas de aires de misterio pusieron una nota entre burlona y macabra. Los había hasta extranjeros que venían con raros documentos de caligrafías complicadas siempre ofreciendo sus servicios, previo "adelantito" del dinero a encontrar.

Palacete Veneciano, demolido en la creencia que tenia tapados y tesoros

Naturalmente, no siempre se trataba de patrañas y mentiras. Se hallaron realmente muchos tapados, y no pocas personas cambiaron sus vidas debido al éxito en sus búsquedas. En algunas casas de Lima fue evidente el descubrimiento de algunos entierros. Y esto sirvió para cebar el anhelo de todos, porque hubo un tiempo en el cual se esperaba esa forma para salir de apuros, igual como se confía en la lotería. Por las calles Chacarilla, la Virreina, por Matavilela, por Aumente, por la plaza San Martín, por Plumereros, etc, se afirmaba que fueron descubiertos tesoros.

Catacumbas de San Francisco

Muchas veces se señalo el origen de ciertas fortunas en artificiales minas callejeras. Este tipo de entierros era tema de conversación frecuente. La vieja Lima con sus cementerios en iglesias, colmadas de huesos, y sus caserones y huertos también con tumbas particulares y con joyas y dinero bajo tierra, llego a ser imaginada como una oculta y enmarañada red de túneles sombríos y húmedos. Se afirmaba por la zona de Desamparados, de una oscura calle, debajo de las que conocemos, donde podía discurrir cómodamente una pareja de hombres a caballo. Y así, se señalaban muchas sendas de ese tipo: de Palacio a Santo Domingo, de san Pedro al Noviciado, etc.

Ahora mismo, cuando en alguna excavación o demolición de una casona en el centro de Lima aflora alguna cripta arcaica o unos escalones musgosos, reaparecen las interrogantes: ¿ habrá algún entierro?, ¿adonde ira este camino...?.

¿Cuantos secretos guardara aun Lima? Foto: enperublog.com

Fuente:
Jose Gálvez, Calles de Lima y Meses del Año, 1945

6 comentarios:

ian leduc dijo...

Es un articulo muy interesante que deberian ampliar los internautas con sus interesantes comentarios. Puedo decir que cuando estuve en Andahuaylas, la bella tierra de maravillorsos celajes, en 1988 gracias a la invitacion de mi amigo el Dr. Jaime Echevarria, me hicieron tambien muchos comentarios respecto de tapados y entierros, pues al huir los primeros españoles de la guerra civil entre españoles (los vascongados) dejaron entre las paredes de las casas escondidos sus tesoros (tomados de los inkas y del pueblo), los cuales quedaron descubiertos al caerse los muros despues de un gran terremoto. Con esto espero que no se les ocurra ir a Andahuaylas a destruir las casas para descubrir tesoros, como nos ha contado el amigo Pino, de lo que sucedio en Lima. Este fenomero de los entierros y tapados se realmente en todo el Peru. La tierra del oro y la plata.
abelardorengifo@yahoo.es

Adolfo Vera Alva dijo...

Me parece excelente te publicaciòn
nos trae al presente lo que fuè y es nuestra Querida Lima

Luis Chiang C. dijo...

Dicen que un grupo de hermanos al morir su padre, se repartieron la herencia y dejaron al mas tranquilo una vieja casona por los Barrios Altos, sin mayor valor, donde el estudiante pasaba largas horas en las noches, estudiando con la luz de un lamparin. La pared con un viejo empapelado ya empezaba a desprenderse por la humedad. El relegado hermano menor descubrió entonces una fortuna en monedas de oro pegadas en la pared.

luis Chiang C. dijo...

Al morir el padre, 4 de sus 5 hijos se repartieron lo mejor de la herencia, dejando al menor un estudiante con una vieja habitacion sin luz, como parte de la herencia. Este pasaba largas horas estudiando bajo la luz de un lamparin a kerosene, con tanta humedad el papel de la pared empezaba a desprenderse. El estudiante en su afán de pegarlo nuevamente se dio con que dabajo del empapelado toda la pared estaba cubierta de monedas de oro. Por supuesto el descubrimiento quedo en secreto.

Moises Cornejo dijo...

Lo muy oculto esta asi por valioso.

Vero Koo dijo...

Que emocionantes relatos, en el norte es muy comun escuchar estas historias de fantasmas que guardan los entierros como le llamas por alla, y si hay muchas personas que los buscan y que han encontrado tesoros valiosos.