lunes, junio 29

San Pedro de los Camaroneros: el nombre olvidado del Rímac

Cualquiera que camine hoy por el Rímac da por hecho que ese ha sido siempre su nombre. Pero hay un dato que fue olvidado por el tiempo: antes de ser el Rímac, y antes incluso de ser el viejo barrio de San Lázaro que tantas veces mencionamos al hablar de Lima virreinal, esa parte de la ciudad tuvo un primer nombre, mucho más humilde y mucho más olvidado: San Pedro de los Camaroneros. Su historia nos lleva a un episodio temprano de la vida colonial que pocas veces se cuenta: la de un pueblo de indios pescadores, fundado por orden del cabildo, que terminó disolviéndose antes de cumplir veinte años de existencia.

Calle Camaroneros, Bernardo Rivera 1958

Los Yungas y el río hablador

Cuando Pizarro fundó la Ciudad de los Reyes el 18 de enero de 1535, la margen norte del Rímac ya estaba habitada. Sus pobladores originarios, a quienes los españoles llamaron genéricamente yungas, vivían bajo el gobierno del curaca Taulichusco, en viviendas que las crónicas describen como humildes: chozas de piedra en bruto, adobón con cascajo y techos de caña, levantadas en las faldas del cerro San Cristóbal.

Apenas se instaló la nueva capital en la orilla opuesta del río, los españoles y criollos desarrollaron una afición notable por el consumo de camarones, que entonces abundaban en las aguas del río Rímac. Y fueron justamente esos yungas de la ribera norte quienes se encargaron de abastecer ese gusto, bajando desde el San Cristóbal hasta el cauce del río para dedicarse a la pesca.

Un pueblo de indios para los camaroneros

La faena, sin embargo, no estaba exenta de problemas. Cuenta Ricardo Mariátegui Oliva que los camaroneros solían desviar las aguas del río hacia pesquerías improvisadas para facilitar su captura, lo que terminaba afectando el caudal disponible para el resto de la ciudad. El cabildo respondió como solía hacerlo: con penas severas. Pero además, optó por una solución más drástica: congregar a toda esa población dispersa en un único asentamiento, más fácil de controlar.

Así nació, en 1573, el "Pueblo de indios camaroneros", ubicado justo a la altura de lo que hoy conocemos como la calle Camaroneros, en pleno Rímac. Sus habitantes adoptaron como patrón a San Pedro —el santo de los pescadores, como no podía ser de otra manera— y de ahí derivó el nombre completo con el que se identificó al lugar: San Pedro de los Camaroneros, aunque también se les llamó simplemente "Camaroneros de San Pedro".

"Finalmente, dispuso agruparlos en un pueblo creándose en 1573 el 'Pueblo de indios camaroneros', ubicando a sus habitantes en la actual calle Camaroneros, en el distrito del Rímac. También se les conoció como Camaroneros de San Pedro por tener como patrón al santo de los pescadores."

            — Cultura para Lima, Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima, 2018.

El historiador Juan Luis Orrego Penagos confirma esta misma cronología en su blog, y coincide en que fue precisamente ese patronazgo el que dio nombre al pueblo recién fundado.

Plano de Lima, Santiago Basurco 1904. En el circulo rojo la calle Camaroneros

El trabajo a cambio del río

A cambio del permiso para seguir pescando, los vecinos de San Pedro de los Camaroneros quedaron obligados a trabajar sin remuneración en las campañas de limpieza del río y en la construcción de los tajamares, esos muros de contención que protegían a la ciudad de las crecidas del Rímac durante la temporada de lluvias andinas.

Una vez capturado el producto, eran las esposas de los pescadores quienes se ocupaban de venderlo en la ciudad, en la antigua calle de la Pescadería, junto a lo que hoy es el Palacio de Gobierno. Pesca en un lado del río, venta en el otro: todo un circuito económico organizado alrededor de un crustáceo que hoy apenas asociamos con la historia de Lima.

Un pueblo que duró menos de veinte años

Lo curioso es que este experimento de reducción indígena fracasó casi de inmediato. Entre 1573 y 1592, apenas dos décadas después de su fundación, el pueblo comenzó a recibir un alud de pobladores que no tenían nada que ver con el oficio original: esclavos africanos, negros libertos, otros grupos indígenas y blancos pobres que fueron levantando casas de vecindad y solares junto a vecinos de mejor posición.

El resultado fue que el pueblo de indios camaroneros, como unidad étnica homogénea, simplemente dejó de existir. En su lugar surgió un vecindario mucho más mixto, que terminó conociéndose como el barrio de San Lázaro, nombre que se impondría durante el resto de la época virreinal para referirse a toda la ribera norte del Rímac. Con el tiempo, ese mismo sector también sería llamado, con cariño popular, el "barrio abajo el puente".

Lo que queda: una calle

De todo aquel primer pueblo solo sobrevivió el nombre de una calle. La calle Camaroneros sigue existiendo hoy, aunque interrumpida en parte por el puente Santa Rosa, y remata cerca de la iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza, en el jirón Virú. Aparece en el plano de Lima de 1904 trazado por el ingeniero Santiago M. Basurco, y fue inmortalizada en una pintura de 1958 de Bernardo Rivero que hoy se conserva en la Pinacoteca Municipal Ignacio Merino.

Ya en el siglo XIX, Juan Bromley recogía, citando al cronista Manuel Atanasio Fuentes, que el jirón Rímac estaba formado por las calles Colchoneros, Tajamar y Camaroneros. Es decir: trescientos años después de fundado aquel pueblo de pescadores, su nombre seguía vivo en el callejero limeño, mucho después de que la actividad que le dio origen hubiera desaparecido casi por completo.

Como bien anota Aldo Panfichi al estudiar la formación de los barrios populares de Lima entre los siglos XIX y XX, esa es justamente la lógica de la toponimia limeña: los oficios coloniales —camaroneros, colchoneros, pescaderos— quedaron inscritos para siempre en los nombres de las calles, incluso cuando ya nadie recordaba a qué se debían.

Así que la próxima vez que alguien diga "Rímac" sin pensarlo dos veces, vale la pena recordar que ese nombre llegó recién en 1920, y que antes de eso hubo un San Lázaro, y antes de San Lázaro hubo un pueblito de indios que vivía, literalmente, de los camarones del río y se llamaba San Pedro, y que muy probablemente tenia su fiesta un 29 de junio.

Calle Camaroneros, vista desde el puente Santa Rosa. Foto: David Pino

El otro lado de la calle Camaroneros -cortada por la construcción del puente Santa Rosa-, que va hacia la plazuela de la iglesia de la Cabeza. Foto: David Pino

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Fuentes:

Bromley, Juan. Las viejas calles de Lima. Edilibros, Lima, 2008.

Cultura para Lima, Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima. "Calle Camaroneros", 2018.

Mariátegui Oliva, Ricardo. El Rímac, barrio limeño de abajo del puente: guía histórica y artística. Taller Gráfica Cecil, Lima, 1956.

Orrego Penagos, Juan Luis. "El valle del Rímac: los camaroneros". Blog del autor, PUCP, 2010.

Panfichi, Aldo. Mundos interiores: Lima 1850-1950. Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico, Lima, 2004.

Rivasplata Varillas, Paula Iliana. "Protegiéndose del río Rímac: los tajamares o muros de contención de Lima durante la colonia". Investigaciones Sociales, vol. 19, n.º 34, UNMSM-IIHS, 2015.

Vega Loyola, José Javier. "Indios camaroneros en Lima, siglos XVI-XVIII". Tipshe. Revista de Humanidades, 2014.