sábado, octubre 29

Mitos, misterios y grabaciones de Montes y Manrique

Tan cerca de una nueva celebración de nuestra música criolla, es oportuno recordar que este 2011 se cumplen 100 años desde que se grabó por primera vez nuestra música en discos fonográficos, tras un viaje del dúo Montes y Manrique a New York. Este fue un hito muy importante en la historia de nuestra música. Con ese fin, reproducimos un estupendo articulo del Sr. Dario Mejia sobre este suceso y la vida de estos excelentes músicos.

El dúo Montes y Manrique llenó de historia la música peruana al ser los primeros peruanos en registrar sonoramente la música popular peruana a través de grabaciones que hicieron en 1911 en la ciudad de New York. Pero muy poco es lo que se ha escrito, menos investigado, sobre dichas grabaciones que el dúo Montes y Manrique llevó a cabo, a pesar de la importancia que tiene dentro de la historia de la música peruana.

La vida de nuestros personajes es también, en parte, un misterio, sobre todo en lo que respecta a Eduardo Montes quien falleció, muchos años antes que su compañero César Manrique, en una época en que no se empezaba a registrar debidamente la historia de la canción criolla y a ello se debe que hoy en día exista cierta confusión de fechas, hechos y sucesos que, en cierto modo, he tratado de aclarar desde hace algunos años para un mejor conocimiento de la historia de nuestra música popular.

Anteriormente, había logrado descifrar el misterio y la confusión que había sobre la fecha en que el dúo viajó a New York, así como también logré encontrar el nombre del vapor en el cual viajaron gracias a que ello quedó registrado en los informes de salidas de embarcaciones y pasajeros del puerto del Callao. En mi reciente viaje a Lima tenía como meta averiguar sobre las grabaciones que Montes y Manrique hicieron en New York, ya que no tengo conocimiento de que exista en el Perú una lista publicada de las mismas.

También deseaba poder saber más sobre la vida de Eduardo Montes y la fecha en que falleció ya que algunas versiones señalaban los años 1939, 1945, 1946 y hasta 1947; pero nadie daba a conocer, con seguridad, la fecha exacta en que nuestro gran intérprete partió de este mundo. Gracias a la ayuda que me brindó uno de sus nietos, Raúl Montes, pude encontrar no sólo cuando falleció Eduardo Montes sino que con Raúl localizamos el nicho donde descansan los restos de quien registró su voz en las primeras grabaciones de música peruana.

Las fechas de nacimiento

Ha existido cierta confusión con respecto a la fecha de nacimiento de Montes y Manrique. Dicha confusión, pienso, empezó el año de 1941 cuando el cancionero "La Lira Limeña" publicó algunas biografías de compositores nacionales. Quienes más tarde escribieron sobre Montes y Manrique, se guiaron, tal vez, de esa publicación de La Lira Limeña, confundiéndose con la fecha de nacimiento de ambos.

Se decía 27 de agosto de 1872 como el día en que nació Eduardo Montes, pero Raúl Montes, nieto de Eduardo Montes, me aseguró que no era un 27 de agosto sino un 28 de agosto cuando su abuelo nació ya que él con su padre, que ya falleció, solían ir a visitar la tumba de su abuelo todos los 28 de agosto, día de su nacimiento, y que, incluso, en su lápida figuraba dicha fecha. Ello concuerda con lo que Manrique le cuenta al semanario Cascabel en una entrevista que les hizo en 1936, donde Manrique menciona que el día que se embarcaron era el santo de Eduardo, a lo que Eduardo Montes asintió. Aquel detalle resulta muy significante ya que ellos se embarcaron el 28 de agosto de 1911, día del cumpleaños de Eduardo Montes.

Aparentemente, la lápida de mármol de Eduardo Montes fue robada, por ello cuando le tomé foto a su nicho solamente figura allí la fecha de su fallecimiento, más no la de su nacimiento que si figuraba en su lápida desaparecida. Digo que aparentemente fue robada ya que la lápida de mármol de su esposa si fue robada por lo que, más tarde, fue reemplazada por su hija Graciela quien, según le contó a Raúl, aseguró la lápida de su padre para evitar que la robasen. Sin embargo, lo que se ve ahora da a entender que la lápida fue también robada.

De todas maneras, según el registro de defunción de Eduardo Montes, él falleció a la edad de 64 años por lo que no fue en 1872 cuando nació sino en 1874, el 28 de agosto de 1874, habiendo fallecido el 31 de marzo de 1939.

Con la fecha en que nació César Manrique también había equivocación ya que se decía que nació el 25 de setiembre de 1880. Sin embargo, el historiador Manuel Zanutelli encontró la partida de bautizo de Manrique donde figura que César Manrique fue bautizado el 13 de diciembre de 1878, por lo que no pudo haber nacido en 1880 sino antes. El día si fue un 25 de setiembre y ello lo menciona Manrique en la entrevista que le hace Cascabel en 1936, aunque no mencionó su edad allí. De todas maneras, en una entrevista que le hicieron a Manrique en 1965, con motivo de su cumpleaños, él menciona que cumplía 87 años de edad, por lo que nació en 1878, el 25 de setiembre de 1878, siendo bautizado dos meses y medio después.


Eduardo Montes Rivas

Cuando César Augusto Manrique fallece en la madrugada del 26 de diciembre de 1966, en el Hospital Dos de Mayo, él, desde la década de los 30, ya había sido objeto de varias entrevistas por parte de diversos medios de prensa e, incluso, el periodista Juan Morillo lo entrevistó para la revista Estampa del diario Expreso, en su lecho del hospital, 15 días antes del fatal desenlace. Sin embargo, de su compañero Eduardo Montes poco se sabía, por ello mi interés en averiguar algo más sobre la vida de nuestro gran intérprete.

Eduardo Montes Rivas nació en los Barrios Altos de Lima el 28 de agosto de 1874. Tanto la familia de Montes como la de Manrique, otro barrioaltino, se mudaron al Rímac donde les fue naciendo el amor y el cultivo por la música peruana. Según contó Eduardo Montes al semanario Cascabel del 1 de febrero de 1936, su maestro de canto fue Alfredo Pastor, de quien asimiló su estilo.

Las noches en el Rímac eran más jaraneras cuando se reunían Alfredo Pastor con Eduardo Montes, especialmente en la Alameda de los Descalzos que era el lugar donde solían ensayar hacíendo bailar marinera a las estatuas de la Alameda y arrancándoles una lágrima cuando entonaban algún triste o yaraví. Todo el Rímac se amontonaba en la Alameda cuando estos dos grandes intérpretes daban rienda suelta a sus cuerdas vocales al ritmo de todo tipo de música peruana.

Eduardo Montes no sólo interpretaba excelentemente la música peruana sino que la sentía dentro de su alma y corazón. Parecía que el sentimiento y romanticismo que brotaba de las estatuas de la Alameda se habían impregnado en su ser y ello, sumado a la gracia y alegría propia de él, lo transmitía a través de las canciones que entonaba porque se entregaba por completo en cada interpretación.

Corrían los últimos días del año 1904 y tanto César Manrique como Eduardo Montes ya habían hecho sentir su presencia en innumerables jaranas, aunque por separado, cuando coinciden en una jarana en el barrio de Cocharcas, en los Barrios Altos, y desde allí comienzan a interpretar a dúo haciéndose llamar "Los Carachosos".

En 1907 nació el primer hijo de Eduardo Montes, de un primer compromiso, al cual bautizó como Eduardo. Después se casaría con María Clausen y con ella llegaría a tener 5 hijos: Carlos, Angélica, Alida, María y Graciela. De ellos solamente queda viva Graciela Montes Clausen. Una hija de Angélica vive en Sydney, Australia.

Se cuenta que en la época en que Montes y Manrique viajaron a New York, ellos no eran el mejor dúo del momento ya que habían otros mejores. Pero, ellos tenían un repertorio muy variado y eso es lo que les valió para que los contraten. Después de todo, la historia la escriben los arriesgados, los decididos que saben dejar huella de su paso por el mundo y el dúo Montes y Manrique dejó su huella impregnada en muchos discos de carbón.

Cuando fueron descubiertos por el empresario que logró el que viajaran a Estados Unidos, se aseguró su viaje mediante un contrato fechado en setiembre de 1910. Todo el ambiente criollo de Lima estaba enterado del próximo viaje de Montes y Manrique para que graben música peruana. Pero los meses pasaban y no les llegaba los pasajes. Mientras tanto, ellos seguían alegrando las jaranas limeñas al ritmo de "La Palizada" y "San Miguel de Piura"; arrancando gritos de patriotismo cuando entonaban el vals "Arica" o el tondero "Huáscar".

Montes y Manrique viajaron a New York el 28 de agosto de 1911 en el vapor Urubamba. Llegaron a New York el 20 de setiembre y estuvieron conociendo la ciudad por una semana. En uno de esos días se metieron a un restaurante a tomarse unas cervezas y al salir Manrique se acuerda que era 25 de setiembre, día de su santo, así que volvieron al restaurante y ya no salieron hasta el día siguiente; es lo que contó Manrique a Cascabel. Luego empezarían a grabar canciones peruanas populares por espacio de tres meses para la Columbia Phonograph & Company.

Montes contó que en Estados Unidos se emocionaba tanto cuando oía sus propias marineras que hasta lloraba, pero que no cambiaba toda la escuadra de los yanquis por un solo cabezazo de un valiente criollo.

Cuando regresaron al Perú ya no eran "Los Carachosos". Desde su viaje a New York los empezarían a conocer como Montes y Manrique. Todo el pueblo quería ver y escuchar al dúo que acababa de llegar triunfante de New York, así que en la segunda semana de febrero de 1912 se llevó a cabo una función en el Teatro Olimpo (hoy Municipal), a teatro lleno, donde Montes y Manrique hicieron delirar al público con sus interpretaciones. Si muy bien el público presente esa noche en el Olimpo disfrutó enormemente con cada canción que Montes y Manrique les entregaban, el apoteosis llegó a la hora en que entonaban el vals "Arica". Los recuerdos de la Guerra del Pacífico estaban frescos en la población, lo mismo que el heroísmo de los soldados peruanos en la Batalla de Arica, y Montes y Manrique interpretaron "Arica" con tanto orgullo, patriotismo y sentimiento que el público, entre los que habían muchos militares, incluido el Presidente Leguía en primera fila, los cargó en hombros.

Con el correr de los años, el dúo empezó a hacerse más querido por el público y era solicitado en toda reunión. La amistad que había entre Montes y Manrique también era más sólida cada día hasta el punto de que Eduardo Montes rechazó una magnífica oferta que recibió para que acompañe a un conjunto de música criolla en una gira por el extranjero. El dúo era inseparable.

El 2 de abril de 1931, a la edad de 24 años, falleció el hijo de Eduardo Montes de su primer compromiso. Como se llamaba Eduardo Montes, como el padre, la gente pensó que el que había muerto era el famoso intérprete, así que lo empezaron a dar por muerto. El 3 de junio de 1934 falleció la esposa de Montes, María Clausen de Montes, y el gran intérprete se quedó solo al cuidado de sus cinco hijos.

Cuando Cascabel entrevista a Montes y Manrique en 1936, mucha gente ya los creía muertos, por lo que a través de dicha entrevista hacen saber que ellos todavía seguían vivos y no habían perdido su alegría, la chispa que tenían, ni dejado de jaranear, a pesar de los gopes de la vida.

Eduardo Montes fallece en Lima el 31 de marzo de 1939, a la edad de 64 años, como figura en su registro de defunción. César Manrique, en señal de lealtad con el amigo y el dúo que formaron, colgó su guitarra y ya no volvió a tocar en público.

Cuando 27 años después falleció César Manrique, el 26 de diciembre de 1966, todos los diarios se ocuparon de la noticia de su muerte y hasta la Dirección General de la PIP pagó por un servicio de primera que costó 70 mil soles en ese entonces. Se reconoció lo que César Manrique había significado para la música criolla del Perú habiendo sido condecorado, en su lecho de enfermo, tres semanas antes de fallecer, con la Orden del Sol en el Grado de Comendador.

Pero cuando falleció Eduardo Montes solamente estuvo presente su familia, su amigo inseparable Manrique y algunas amistades cercanas. Los medios de comunicación se olvidaron de ese gran personaje que hizo historia en la música peruana. Aunque gracias a Manrique, quien se acercó a las instalaciones de El Comercio a dar la fatal noticia, quedó registrada una nota sobre Eduardo Montes en la edición de El Comercio del sábado 1 de abril de 1939, página 6.

Eduardo Montes fue enterrado en un nicho temporal en el cuartel San Joaquín del cementerio Presbítero Maestro de Lima. Tiempo después fue trasladado a su nicho permanente en el cuartel San César (Quinta puerta) 171-A de dicho cementerio. Su nicho lo encontramos con su nieto Raúl Montes, quien se acordaba del nombre del cuartel donde descansaban los restos de su abuelo, ya que en la Beneficencia Pública de Lima solamente pude obtener los datos del nicho temporal. Detalles éstos que doy a conocer con la esperanza que, aunque sea tarde, se le rinda el homenaje oficial que no se le brindó ni en vida ni cuando falleció, porque el pueblo peruano y su música están en deuda con el intérprete que dejó su voz grabada en los primeros registros sonoros de música peruana.

Discos Peruanos

La historia de la canción criolla se empezó a registrar un poco tarde, es por ello que en la actualidad existe cierta confusión sobre lo que sucedió, especialmente, durante la llamada época de la Guardia Vieja. Aunque es tarde para recobrar algunos datos, otros si se pueden recuperar y se pueden encontrar si se investiga en el lugar y el período correcto.

¿Cuántas fueron las grabaciones que hicieron Montes y Manrique en New York?... se señala que fueron 91 discos dobles con 182 canciones, pero cuando ya habían pasado como 50 años de las grabaciones aquellas se empezó a mencionar 195 discos. Ello he podido leerlo en publicaciones de la década de los 60 y hasta últimas. Lo que pienso es que quienes publicaron que fueron 195 discos no pensaron en que con el correr de los años Montes y Manrique se convirtieron en una especie de leyenda y como toda leyenda se fue tergiversando, y exagerando, el número de sus grabaciones. Todo aquello debido a que no hubo preocupación en investigar y registrar, debidamente, las grabaciones que Montes y Manrique hicieron realmente en New York.

En casos como el de Montes y Manrique hay que remitirse a la época en que se desarrollaron los hechos y buscar algo que nos pueda dar una información "fresca". Es por ello que considero que la información que dio la revista "Variedades" del 17 de febrero de 1912, cuando Montes y Manrique acababan de regresar de New York, es la correcta. "Variedades" menciona: "(...) La casa Holtig ha fijado de modo indeleble piezas genuinamente nacionales, que tendrán seguramente un éxito colosal. Como casi toda esa música popular no está escrita, al realizarse esta feliz iniciativa, no se perderán aires originales, algunos verdaderamente inspirados. Se han impreso 91 discos dobles con 182 piezas, en 5 series de 18.

De vuelta están ya los cantadores Montes y Manrique, con la satisfacción de haber cumplido la más ennoblecedora de las tareas, de haber inmortalizado la música peruana, con el recuerdo de sus voces; y la casa Holtig que tan feliz iniciativa tuvo, logrará seguramente la 'agüilla' que tan agudamente piden los mozos en las jaranas."

Cabe señalar que se menciona "agüilla" en referencia al vals "La Palizada" que Montes y Manrique grabaron, donde dicha palabra es repetida varias veces. En el Número 12 de la Revista Fénix de la Biblioteca Nacional del Perú, Lima 1956, Carlos Raygada, en su Guía Musical del Perú, señala que en el argot limeño "agüilla" significa plata, dinero.

La revista Variedades también publicó una nota sobre Montes y Manrique en su edición del 26 de agosto de 1911, dos días antes de que el dúo se embarcara hacia New York. La pregunta que muchos se habrán hecho es: ¿cómo es que Variedades escribió sobre Montes y Manrique cuando ellos publicaban otro tipo de noticias por esa época?... Eduardo Montes daría la pista sobre quien fue el autor de las notas aquellas en la revista Variedades. En muchas de las notas que por dicha época aparecían en Variedades, no figuraba el nombre del autor de la misma y ello es algo que he podido notar en las ediciones de dicha revista que he podido recopilar.

En la entrevista que Cascabel le hizo a Montes y Manrique en 1936, Eduardo Montes dijo lo siguiente: "¡Yerovi, el gran Yerovi!, escribió sobre nosotros en 'Variedades'. Cuando impresionábamos los tubos de los discos en Lima nos visitaban Martínez Luján y Leonidas. Palabras de afecto y de emulación sabiamente expresadas, nos daban aliento". Ello nos indica que Leonidas Yerovi no sólo gustaba mucho de la música de Montes y Manrique sino que era amigo de ellos y a él pertenecerían las notas que aparecieron en la revista Variedades.

Montes también dijo a Cascabel que lo que ensayaba en la Alameda de los Descalzos le sirvió para impresionar doscientas piezas en Estados Unidos, entre tonderos, valses, yaravíes, etc.

Si muy bien fueron 182 las piezas que el dúo Montes y Manrique grabó en New York, los discos que se imprimieron fueron más de 91 ya que la Columbia alargó el número de discos al grabar en algunos de los lados interpretaciones musicales de bandas. Tal es el caso del Disco Columbia P3 que tiene en un lado el "Yaraví No. 3" (Matriz No. 21479) interpretado por la Banda de la Escuela Militar de Chorrillos y en el otro lado tiene "La verbena de un borracho" (Matriz No. 21528) que es una pieza imitativa representada por Montes y Manrique. El Disco Columbia P74 tiene en un lado el "Yaraví No. 2" (Matriz No. 21397) interpretado por la Banda del Regimiento de Gendarmes de Infantería y en el otro lado tiene "El desengaño" (Matriz No. 21407) que es un yaraví interpretado por Montes y Manrique. También el Disco Columbia P1 tiene el "Himno Nacional del Perú" en un lado y en el otro lado "Ataque de Uchumayo", ambos interpretados por banda. Así por el estilo, hay otros discos que tienen solamente en un lado a Montes y Manrique y en el otro lado tienen alguna interpretación de banda. Los gringos estiraron las grabaciones de Montes y Manrique para sacar más beneficios económicos de los mismos... aunque a ellos los engañaron al hacerles firmar un contrato leonino que en una de sus cláusulas se especificaba que ellos le cedían la exclusiva por veinte años a la Columbia.


La Columbia no imprimió todas las grabaciones de Montes y Manrique al mismo tiempo. Nadie, con un poco de conocimiento comercial, se iba a aventurar a imprimir, de golpe, tantas canciones de un mismo grupo. Las piezas fueron impresas en series de 18 discos y llegaron al Perú en forma espaciada.

La primera serie de discos llegó a Lima a fines de febrero de 1912 y desde un mes antes, algunas tiendas, ya iban anunciando en El Comercio la venta adelantada de los mismos. En la edición de El Comercio del domingo 28 de enero de 1912, la casa Holtig publicó la relación de la primera serie de 18 discos dobles con 36 piezas que llegarían a fines de febrero de ese año, vendiéndolos, en forma adelantada, al precio de 3 soles cada disco y la serie completa a 50 soles. Se anunciaron como Discos Peruanos y la relación de la primera serie era:

P1 Himno Nacional del Perú por Banda.
Ataque de Uchumayo por Banda.

P2 Cachaspares por Banda.
Mis recuerdos - Yaraví - por Montes y Manrique.

P3 Yaraví No. 3 por Banda.
La verbena de un borracho - Pieza imitativa - por Montes y Manrique.

P4 Asalto de Arica - 1a. parte - Pieza descriptiva por Montes y Manrique.
Asalto de Arica - 2a. parte - Pieza descriptiva por Montes y Manrique.

P5 Abarca - Vals - por Montes y Manrique.
La Esperanza - Triste - por Montes y Manrique.

P6 El Sonámbulo - Vals - por Montes y Manrique.
Porque estás triste - Triste - por Montes y Manrique.

P7 La Verbenita - Triste - por Montes y Manrique.
Carmen - Vals - por Montes y Manrique.

P8 Rosa Elvira - Vals - por Montes y Manrique.
Hijo del Trueno - Triste - por Montes y Manrique.

P9 Crueldad - Yaraví - por Montes y Manrique.
El retrato - Canción - por Montes y Manrique.

P10 Separación - Yaraví - por Montes y Manrique.
Islas Chincha (*) - Canción - por Montes y Manrique.

P11 Tirano dueño - Yaraví - por Montes y Manrique.
La Codiciosa - Canción - por Montes y Manrique.

P12 Despedida (**) - Polka - por Montes y Manrique.
Dicen que las penas matan - Marinera - por Montes y Manrique.

P13 Saludemos esta casa - Marinera - por Montes y Manrique.
El Trovador - Polka - por Montes y Manrique.

P14 El Lambayecano - Tondero - por Montes y Manrique.
El ratón - Polka - por Montes y Manrique.

P15 Arica - Vals - por Montes y Manrique.
Huáscar - Tondero - por Montes y Manrique.

P16 La Palizada - Vals - por Montes y Manrique.
Mañana me moriré - Marinera - por Montes y Manrique.

P17 El Payandé - Canción - por Montes y Manrique.
Rieguen flores por el suelo - Marinera - por Montes y Manrique.

P18 La Palma - Triste - por Montes y Manrique.
Rey de Copas - Marinera - por Montes y Manrique.

(*) En el anuncio de El Comercio figuraba como "Las Islas Chinchas", pero el nombre es "Islas Chincha".
(**) En el anuncio de El Comercio figuraba como "La despedida", pero el nombre es "Despedida".

Las grabaciones de Montes y Manrique tuvieron éxito y la Columbia los fue colocando en el mercado, en forma espaciada, por varios años. Fueron 182 piezas de todo tipo: Marineras, mazurcas, polcas, tonderos, tristes, valses, yaravíes, piezas descriptivas y piezas imitativas. Dichas grabaciones no sólo son un tesoro musical del Perú sino que encierran historia en sus letras y melodías siendo testimonio grabado de lo que interpretaban, bailaban y hasta hacía llorar a nuestros abuelos o bisabuelos. Por medio de esas grabaciones se salvaron muchas canciones mientras que otras, de las que no hay registro sonoro, se han perdido con el tiempo.

Hay que notar que por muchos años se ha comentado que la mayor parte de las grabaciones de Montes y Manrique se han perdido por no haberse recopilado a tiempo. Me complace desmentir aquello y señalar de que esas 182 piezas que se grabaron en New York no se han perdido. Existen coleccionistas que tienen discos de carbón y hasta han grabado en cassettes y digitalizado las grabaciones de los discos de carbón, con la finalidad de conservar las piezas de Montes y Manrique ya que es más fácil conservarlas de esa manera que en sus discos originales, y es más fácil también escucharlas.

Gracias a coleccionistas, que prefieren conservar el anonimato, es que, creo, he podido identificar dichas 182 piezas musicales e históricas de Montes y Manrique, entre discos de carbón, cassettes y versiones digitalizadas. Digo creo porque el comentario de algunos coleccionistas es que fueron más de 182 las grabaciones de Montes y Manrique, pero no más de 200, como lo señaló Eduardo Montes. Pueda ser que estén en lo correcto, pero lo que he podido notar es que hay canciones que se han rescatado en versión digital y que tienen nombre diferente, pero se trata de una misma canción.

En mi caso, por ejemplo, cuento con un poco más de 182 canciones que no las he llegado a escuchar todas por falta de tiempo y porque en Lima se han quedado discos de carbón con mi familia que deseo conservarlos por un tiempo, para estudiarlos, y después donarlos a una entidad cultural. Pero entre el material que tengo conmigo y he podido escuchar, he encontrado, hasta ahora, tres canciones que se repiten.

Lo que pienso que puede haber sucedido es que después de haberse imprimido las 182 grabaciones de Montes y Manrique, algunas se hayan repetido con nombre cambiado. Sé donde está la respuesta a todo ello y la buscaré más adelante, antes de que se cumplan los cien años de las históricas grabaciones que hizo el dúo de Carachosos que a base de coraje, empuje y calidad interpretativa se convirtió en, simplemente, Montes y Manrique.

Considero de que las grabaciones que hicieron Montes y Manrique en New York, en 1911, son un tesoro musical y una especie de Patrimonio del Perú que espero, algún día, se sepa valorar en toda su dimensión; no sólo musicalmente sino también en forma oficial.



Dario Mejia
Melbourne, Australia
dariomejia999@yahoo.com.au


Publicado originalmente aquí

7 comentarios:

Dario Mejia dijo...

Hola David,

"Mitos, misterios y grabaciones de MOntes y Manrique" lo escribí el 12 de junio del 2008. Seguí investigando al respecto y un año después, el 28 de agosto del 2009, publiqué la primera lista completa de las 182 grabaciones (91 discos) de música peruana que se hizo en 1911, siendo 172 de ellas de MOntes y Manrique y las restantes 10 fueron grabaciones de bandas, incluyendo el Himno Nacional del Perú (dicha grabación del Himno Nacional del Perú hecha en 1911 la subí a youtube en julio de este año).

"Las grabaciones de música peruana en la ciudad de New York en 1911", que escribí el 28 de agosto del 2009, incluia un archivo en pdf con la lista de las 182 grabaciones hechas en 1911 en New York. Dicha archivo en pdf se puede ver y bajar de la siguiente dirección: http://xa.yimg.com/kq/groups/17368392/997780454/name/Montes+y+Manrique+-+Grabaciones+de+1911.pdf

Saludos.

Dario Mejia
Melbourne, Australia

David Pino dijo...

Gracias Dario, agregare esa info al articulo, saludos!

Anónimo dijo...

David:
Excelente reporte pero insisto en que le faltó precisar el apellido materno de CÉSAR AUGUSTO MANRIQUE. No estoy muy seguro pero me parece que era SOLOGUREN. Tal vez Ud. lo pueda confirmar o descartar, para bien de la cultura, gracias anticipadas. Lo que sí tengo claro es que su familia vivió en la calle Patrocinio, Rimac (Alameda de los Descalzos).
C.M.

P.D. en mi comentario inicial, de hace un par de días, antes de vuestro nombre se insertó involuntariamente un "cargoc" que no era otra cosa que el conjunto de caracteres de verificación visual aparecidos para poder enviarle mi mensaje. Disculpas por ello.

David Pino dijo...

Gracias C.M. por el aporte.

Dario Mejia dijo...

Hola David,

Recién, de casualidad, me doy cuenta de la pregunta e inquietud sobre el segundo apellido de César Manrique del dúo Montes y Manrique. Mayormente escriben solamente sus dos nombres y primer apellido, pero su nombre completo, con los dos apellidos, es: César Augusto Manrique La Torre. La fuente es su partida de nacimiento de Manrique en el Achivo General de la Nación. El segundo apellido no es Sologuren, como alguien lo supuso. Saludos.

Darío Mejía

Anónimo dijo...

Gracias por aclarar el apellido materno de César Augusto Manrique como LA TORRE, verificado en su Partida. Vale. Mi error al suponer que fue "Sologuren" se debió a que tuve ocasión de conocerlo en los años 60', él ya muy viejo y yo muy joven, en casa de las "Sologuren", quienes antes vivieron en la calle Patrocinio, Alameda de los Descalzos, y le trataban de "tío" afirmando un cercano parentesco.
C. M.

Gina Villegas dijo...

Dios, que emocion esto ! C. Agusto Manrique era hermano de la madre de mi abuela Zelmira F. Sologuren Manrique Vda de Zapata que fallecio en el 2013 (casi con sus 100 años) pues mi abuela nacio en 1913, La casa de las Sologuren que mencionan aqui, es la casa de una tia mia en el Rimac, yo de niña (12)iba con mi madre Zelmira Zapata Sologuren a almorzar alli los Domingos y si conoci a mi tio bisabuelo Cesar Manrique siempre estaba echadito en una cama anciano y su guitarra colgada en la pared de la cabecera y habian muchos cuadros y discos alli !!! Mi abuela siempre me hablaba de la Alameda de los Delcalzos y me contaba del tiempo de los carnavales con el presidente Leguia !!!! QEPD

GINA VILLEGAS ZAPATA
LIMA PERU