sábado, octubre 22

Los dioses de la Alameda de los Descalzos

Desde que en 1611 fue inaugurada por el Virrey Marques de Montesclaros, a lo largo de todo este tiempo, la Alameda Grande como se le conocía en sus inicios, ha tenido muchas remodelaciones. Pero las mas importantes fueron las realizadas en 1770 por el Virrey Manuel Amat y Juniet y en 1856, durante el gobierno del presidente Ramón Castilla, donde se le coloco una verja de fierro, 50 jarrones ornamentales, 100 bancas de mármol y 12 interesantes esculturas de mármol de Carrara.


En el ingreso a la Alameda se encuentran 6 esculturas pequeñas en tamaño, en relación con las 12 de su interior, pero no menos importantes por ello. De derecha a izquierda son: 

Hebe, la copera: la reconocemos por la jarra llena de ambrosía que lleva en la mano. Ella es la única que reparte el delicioso néctar de la juventud eterna a los dioses. Demeter, conocida como Ceres por los romanos. Artemisa, la reconocemos por su arco y su aljava lleno de flechas. Y Afrodita, la diosa del amor y la belleza, quien lleva un recipiente con rosas en la mano derecha. Al centro, entre estas cuatro diosas y flaqueando el ingreso a la Alameda, tenemos a Kronos, dios del tiempo, que apunta con el dedo un reloj de arena, y a su derecha, con la mirada fija en el reloj de arena que le señala Kronos, encontramos a Hefestos, el dios del fuego.


Durante años se ha identificado a las estatuas del interior de la alameda, como los meses de año, los signos del zodiaco, personajes celebres de la antigüedad, etc. Sin embargo, cada uno de ellos tiene elementos que los identifica efectivamente con los símbolos del zodiaco, pero ademas como los dioses de la cultura griega, traídos a la Alameda en un tiempo en que la corriente cultural y la investigación por la historia de esta cultura estaba arraigada como símbolo de un adelanto en las artes y la cultura.

Ingresando, la primera escultura a la izquierda es el signo de Escorpio, representado por el dios Eros. El signo se encuentra en el tronco, al lado derecho. Eros es reconocido por el ramo de flores que lleva, según la mitología griega, a su amada Psique, y porque lleva un manto para ocultarse, ya que ella no debe verlo.


La primera escultura a la derecha, es el signo de Libra, representado por el dios Hermes. Deducimos que es este signo, porque es el ultimo del horóscopo, si empezamos por Escorpio y porque las estatuas sucesivas por la derecha corresponden al orden del zodiaco, hasta terminar por los de la izquierda y este ultimo signo. Hermes es el dios de los comerciantes y los ladrones, pero también el dios del arte, de la intelectualidad, la didáctica y la sabiduría. Y en ese sentido, en esta escultura lleva un libro bajo el brazo en cuya caratula se observa a la diosa de la sabiduría Atenea, sosteniendo una rama de olivo que es un signo distintivo de ella.


La segunda escultura de la izquierda corresponde al signo de Sagitario, representado por el dios Urano. El signo esta tallado debajo del manto en el que sostiene flores y frutos. Urano es el dios titan de los cielos y del espacio infinito, y lo reconocemos por el manto de estrellas con el que se cubre.


La segunda escultura de la derecha es el signo de Piscis, representado por el dios Poseidon. El típico signo de los peces contrapuestos aparece al costado izquierdo, y teniendo una relación con el mar solo podría ser representado por este dios, que muy probablemente llevaba un tridente en la mano derecha, hoy desaparecido.


La tercera escultura a la izquierda es el signo de Tauro, representado por el dios Dinosio o Baco, el dios de la uva y del vino, a quien reconocemos por la copa de vino que sostiene en la mano y por los racimos de uva que coronan su cabeza. El signo zodiacal se encuentra representado por un toro descansando a los pies del dios.


La tercera escultura a la derecha corresponde al signo de Aries, representado por el dios Ares o Marte. El signo se encuentra en el pecho de la escultura. El dios de la guerra se encuentra debidamente representado con su armadura y su actitud de coger su espada, listo para la batalla.


La cuarta escultura de la izquierda es Virgo, representado por el dios Hermafrodito. Siempre el signo de Virgo se ha representado por una joven y bella mujer que en su actitud exprese recato, pureza y virginidad y que tiene que ser joven y bella. Pero resulta que las doce esculturas de la Alameda tienen que ser varones, incluyendo esta. Por ello, en esta misteriosa escultura de Gajassi, en la que vemos a un jovencito, desnudo, cubierto apenas por un paño donde hay flores, es la imagen del androgino, aquel ser cuya mitad derecha es masculina y la izquierda es femenina, y en el caso de los dioses griegos solo podía ser representado por Hermafrodito, hijo de Hermes y Afrodita, quien prometió a los dioses ser casto de por vida, pero una ninfa llamada Salmasis se enamoro de el, y el avergonzado la rehuía. Un caluroso día, Hermafrodito se bañaba desnudo en un río, Salmasis lo vio y se tiro al río en pos de el y lo abrazo con todas sus fuerzas, clamando a los dioses que nunca separaran a este hombre de ella. Y los dioses cumplieron su deseo, uniéndolos en un solo cuerpo para siempre, que paso a llamarse Hermafrodita. Ahora, cuando observen están escultura sabrán que es Hermafrodito desnudo a punto de tirarse al río, sin saber que Salmasis lo acecha.


La cuarta escultura de la derecha es el signo de Capricornio, representado por el dios Zeus. La cabra mitológica característica de este signo se encuentra a los pies del en este caso, joven representación del dios del Olimpo. La escultura representa una escena de la vida de Zeus, tomando una tasa de leche de la cabrita Amaltea (Via Lactea), que esta descansando a sus pies.


La quinta escultura de la izquierda es la correspondiente al signo de Acuario, representado por el dios Pan. Aquí vemos a un joven en actitud de cortar caña (su instrumento esta roto) mientras a sus pies yace un cántaro de agua, el signo de acuario. A diferencia de la belleza que caracteriza a los demás dioses de la Alameda, estamos ante un dios de aspecto oriental, polinesio o tal vez mestizo, con algunos rasgos un poco exagerados. Pan es representado como un dios de aspecto no muy agradable, con patas de macho cabrio, barba de chivo, cuernos de cabra y orejas puntiagudas, que tal vez es lo único quizá escondido entre su frondosa cabellera. Sin embargo, sus ojos rasgados, almendrados sean lo único que no se escondió de este dios. Recordemos la fecha en que fueron colocadas estas esculturas, tiempos de arraigada religiosidad católica, que no hubieran visto con buenos ojos una escultura de este tipo, de ahí el camuflaje.


La quinta escultura de la derecha es el signo de Geminis, representado por el dios Hefestos. El signo de los gemelos unidos se encuentra al centro de la banda que rodea la esfera, sobre la cual se apoya el joven herrero. Hefestos es el dios de los herreros y del fuego, y lo reconocemos por el enorme martillo que descansa a sus pies.


La sexta escultura de la izquierda es el signo de Leo, representado por el dios Apolo. Aquí vemos a un joven regando unas flores que son narcisos, y a un león en el pedestal. Según la mitología griega, Apolo convirtió en unas flores a Narciso, el que se enamoro de si mismo en una ininterrumpida auto-contemplación.


Finalmente, la sexta escultura de la derecha corresponde al signo de Cáncer, representado por el dios Kronos o Saturno para los romanos. Aquí vemos al dios con una guadaña (partida actualmente) que es con la que se representa habitualmente señalando que preside el tiempo, a cuyos pies aparece un cangrejo, y la firma del autor: Fabio Altini.


Este fue un repaso por los dioses de la Alameda de los Descalzos. La próxima vez que vayamos por esta antigua zona del Rímac veremos de manera distinta a esta antigua Alameda que cumple 400 años. Para mas informacion y una posible explicacion de la presencia de estas esculturas, recomiendo leer el libro "El Misterio del Oraculo de la Alameda de los Descalzos de Lima" del Dr. Luis Raygada Echevarria, del cual se baso este articulo.

Fuente: Dr. Luis Raygada Echevarria, El Misterio del Oraculo de la Alameda de los Descalzos de Lima, 1996
Fotos: Ruth Castillo

5 comentarios:

mel dijo...

visitar la alameda constituye no solo una revaloración de nuestro patrimonio, sino también un buen ejercicio iconográfico =)

teresa dijo...

Lindas estatuas que adornan la alameda mas importante de Lima Virreynal, ¿còmo es posible que esten las estatuas todas pintadas y maltratadas sin brazo?, etc.
acaso los seres humanos que visitan estos lugares no tienen sensiblidad alguna con estos testimonios que estàn puestos para nosotros mismos ¡¡por Dios!!, Autoridades no se dejen vencer por este tipo de actos, a limpiar la alameda y colocar vigilancia las 24 horas.

Dante Elías dijo...

Que pena me da ver tal pintarrajeo en obras incalculables, las autoridades deben de tomar cartas en el asunto, para que los vándalos no continúen con la destrucción del patrimonio histórico.

Maribel Gaviria dijo...

A propósito del libro de la Alameda de lso descalzos, se realizará el lanzamiento de una segunda edición. Los que deseen asistir pueden confirmar al correo maribelgaviria@icodeh.org

Julio César García Mendiola dijo...

Es increíble ver que algunos vándalos, animales sin sentido de estética y de conservación de lo poco que hay de la cultura greco-romana en nuestra ciudad, destruyan el patrimonio de incalculable valor que tenemos. Esa alameda debería ser restaurada en su totalidad de inmediato.