jueves, junio 12

Personajes de Lima: Bruno Roselli, un enamorado de los balcones limeños

Hoy que día a día vemos como la fisonomía de nuestra ciudad va cambiando, de sus edificaciones históricas cada vez mas descuidadas a modernos edificios minimalistas, y balcones que en su gran mayoría se encuentran en mal estado, no podemos dejar de recordar a personas que dieron su tiempo y dinero sin esperar nada a cambio por mantener viva nuestra historia y arquitectura tradicional. Y si pensamos en que personas así fueron de otro país y no peruanos, nuestra admiración crece muchísimo mas. Uno de ellos fue el profesor italiano Bruno Roselli. El periodista Cesar Levano le hizo un reportaje el año 1963 para la revista Caretas, y en este articulo lo publico.


Lima es su Dulcinea

"¡Maleantes! ¡Asesinos!". El señor gritó diez, quince veces las mismas palabras. Para quienes lo vieron, hace cinco años vociferar con los ojos desorbitados, con las guías de los bigotes tensas, la primera reflexión debe haber sido: "a este anciano cuando menos le han robado una cartera, quizás si hasta lo han golpeado".

Bruno Roselli, florentino, catedrático de historia del arte, no había sufrido en realidad ningún daño económico ni corporal. Le había ocurrido algo peor: había visto como se intentaba destruir un balcón. Fue la primera vez que contemplo cosa tan terrible y desde entonces no ha cesado de oponerse a todos los desmanes, agravios y entuertos que se intenta cometer con los balcones de la capital.

"Estos amores seniles son terribles", confiesa. Contra quienes intentan destruir a los balcones es un verdadero diablo de enemigo. Pone en ello pasión algo más que florentina, astucia que tiene de maquiavélica. Encuentra respaldos imprevistos, junta gentes cultas, conquista familiares de grandes propietarios, grita, ruega, jura, amenaza con escándalos, remolínea el bastón...

(Foto: Caretas)

Roselli es un visionario de los balcones, un alucinado Quijote de la tradición limeña. Tiene autoridad para opinar como que es profesor de arte desde hace 50 años. En el Vassar Collegue, la universidad para mujeres más famosa de los Estados Unidos, enseñó a más de una hija de nobles europeos y millonarios de este hemisferio. En los días de la Primera Guerra Mundial, el subteniente Bruno Rosseli libro gran campaña oratoria en los Estados Unidos para obligar a que he dicho país ingresará en la contienda. Poco después tuvo una discusión con él entonces diputado Benito Mussolini. Fue en el comedor de un restaurante romano:

- Nosotros vamos a tomar Roma, decía en voz alta el futuro Duce.
- Eso es algo que yo no lo creo.
- Detesto a los profesores...
- ...pero mas lo detesto a usted porque no cree en algo que es seguro.
- No hable tonterías. Yo he venido aquí por algo muy concreto, a comer.

Años después, cuando su corazón estaba ocupado por una de las mayores pasiones de su vida, la excavación de las ruinas de Leptis Magna, en Libia, acudió al despacho de Mussolini. No buscó a ningún jerarca fascista para llegar al dictador. Fue directamente, y envió a este una tarjeta en la que se leía: "el profesor con quien usted discutió hace varios años en un hotel romano". Parece que el gesto agrado al Duce, puesto que le hizo pasar y le concedió fondos para los trabajos arqueológicos, en lugar de enviarle a sus matones de los "fasci di combatimento" o hacerle tragar una dosis de aceite de ricino.

Ahora, pese a los años, mantiene el vigor físico necesario para defender los balcones. A menudo se le ve por el centro de Lima husmeando traiciones antibalconianas, gestionando en el Municipio, visitando redacciones de periódicos. Su horario, según lo pudimos establecer precio control riguroso, comienza a las siete de la mañana y termina alas nueve de la noche. Los domingos los dedica a la inspección de la ciudad.

Las Limeñas y el Balcón

"Yo no digo que haya que salvar a los balcones en toda la extensión de la ciudad, ni que sea preciso dejarlos necesariamente en donde están. Lo que deseo es impedir la destrucción de todos y cada uno de los balcones porque representan un interesentasimo tipo de arte. Lima es conocida en los libros de historia, en las enciclopedias, como la ciudad de los balcones. Eso es lo que adoro: las fachadas con sus balcones. Pero ahora estamos a punto de quedarnos sin ninguno. No podemos permitir que continué la masacre".

Estamos en la Quinta Heeren, un bello monumento arquitectónico levantando en los primeros años de la República. Recorremos las sendas de la quinta en el claroscuro del sol y de los arboles. Un sagrado respeto por el pasado limeño nos invade mientras conversamos con este italiano peruanista. Hay que bajar una breve escalinata, y antes de hacerlo Roselli mira bien, desconfiando de sus ojos: "Si me rompo una pierna, caen cuando menos diez balcones limeños".

Bruno Roselli en la Quinta Heeren (Foto: Caretas)

Ha recorrido el mundo, personalmente y a través de los libros. "No hay balcón alguno en el mundo que se le parezca al limeño. Ni siquiera en el propio Perú encontramos nada parecido". "Usted puede encontrar en muchos países, patios bellos, puertas talladas, rejas, volutas en la fachada; todo, menos balcones".

En un momento, mirando el cielo con ojos alucinados, Roselli nos dijo: "Hay seres predestinados. Yo soy uno de ellos. No tengo familia ni intereses que cuidar. Puedo hacer temblar a bancos y arquitectos".

¿Los arquitectos? ¿porque los arquitectos? "No está usted de acuerdo, profesor, en que colocar balcones viejos en edificios nuevos tiene algo de antiestético?". "Absolutamente si. En algunos casos conviene no destruir la parte exterior bella de la edificación antigua. La construcción nueva puede hacerse un poco atrás, guardando respetuosa distancia de la antigua. Se ha hecho varias veces: basta citar el caso del edificio de las Empresas Eléctricas Asociadas. En otros casos, pueden hacerse edificios distintos a los que se están levantando en el centro en los últimos tiempos. Basta el ejemplo del Hotel Maury, del arquitecto Héctor Velarde, que con sus grandes líneas horizontales se presta hacer continuado por cualquier balcón o serie de balcones. Pero en cuanto a hacer a sumar a una delicada limeña por un balcón antiguo enclavado en el frío del metal y el vidrio de un rascacielos moderno sólo lo aceptó como una demostración extrema de que estoy dispuesto a muchas transacciones a muchas combinaciones con tal que no sea destrozado un balcón. Pero también estoy de acuerdo en que el contacto carnal entre las arquitecturas de ayer y la de hoy tiene que ser evitado a toda costa".

Los enemigos del balcón tienen infinitos recursos para ejercer su maldad. La primera salida del Quijote Roselli, aquella en que comenzó a gritar como un desaforado, fue de lucha franca entre el amor al pasado y el amor al dinero. Todo terminó con el grito del demoledor: "Yo voy a seguir; si a usted no le gusta, cómprese el balcón". El profesor fue a su casa, trajo dinero y se llevó el balcón.

Hasta el presente, ha logrado que 50 balcones sean instalados en edificios nuevos. Está dispuesto a comprar a precios razonables, "puesto que no soy capitalista, cualquier balcón que se me ofrezca", y está listo también a obsequiar un balcón a toda persona que se lo solicite para una casa. Sin publicidad, discretamente. "¿Donde guarda sus balcones profesor Rosseli?", "Ah! ese es un secreto de estado mayor".

(Foto: Caretas)

Hace años estuvo él en Nueva Orleans. Vió como un selecto grupo de ciudadanos decidió salvar el encanto de la ciudad, deteniendo a tiempo la destrucción de lo más añejo. Eso ha significado a la larga millones y millones de turistas norteamericanos y extranjeros que ven en el Vieux Carre de la hermosa urbe algo único en la inmensa Norteamérica de los rascacielos y las praderas. "Si yo pudiera encontrar el mismo respaldo que ellos, me lanzaría a un programa máximo de defensa de la vieja Lima. Pero sé que es imposible. Como todo tiene que reducirse en la vida, me reduzco a la séptima parte de la capital, precisamente a la Lima Cuadrada, como la he llamado desde el comienzo de mi campaña. Me reduzco a ese pequeño grupo de manzanas o "islas" que fueron dibujadas por Francisco Pizarro; es decir a las cuadras que van desde la Plaza de Armas hasta San Martín y desde la avenida Tacna hasta Abancay". Al borde de ese cuadrilátero o en el corazón de cada manzana no sólo no le molestaría, si no que le gustaría ver altos edificios. "Tan altos como el Ministerio de Educación, que me encanta. Mi Lima antigua aparecería como una copa preciosa, defendida por gigantes. No creo que sentiría horror por edificios de 20 o más pisos en Abancay o en Tacna".

Para la Lima cuadrada, propone un régimen especial. De acuerdo a él, debería comenzarse por proporcionar vivienda a quienes viven en los insalubres "principales" y callejones de la vieja Lima. Por otra parte, podría dejar en suspenso la congelación de alquileres parece zona, con tal de que los propietarios se comprometían a respetar determinadas normas urbanísticas. "¡Cualquier cosa hay que hacer con tal de salvar por lo menos lo poco que ya queda!".

(Entrevista realizada por Cesar Levano y publicada en la edición Nº 260 de la Revista Caretas, febrero de 1963)

SU VIDA

Su nombre completo era Bruno Carlo Dionigio Amulio Antonio Roselli Cooni, nacido en 1889 en Florencia, Italia. Por la década de 1950, él estaba enseñando Historia General del Arte en la Universidad de San Marcos en Lima, desde donde empezó a dirigir un movimiento para preservar balcones históricos de la ciudad. Uno de sus estudiantes en Lima, el futuro Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, le dedicó su obra "El Loco de los Balcones".

Luego de dar el primer paso las campañas continuaron. En 1961, su entusiasmo lo llevó a organizar un original concurso que premiaba con 250 soles a quien descubriera el lugar de Lima desde donde se viera parcial o totalmente el mayor número de balcones. El vencedor encontró 28 balcones en la intersección de los jirones Ucayali y Carabaya, tal vez el lugar preferido de Roselli.

La Crónica, 20 de junio de 1958
(Foto: oocities.org)

Cuando se iniciaron las demoliciones de las casonas para construir nuevos edificios, el profesor no pudo soportar tal atropello arquitectónico y compró, con su propio dinero, cada balcón que estaba en riesgo de desaparecer.

El profesor se acercaba a los obreros y negociaba el precio. Luego de hacer la compra llevaba los viejos balcones a un galpón del Rímac que alquiló especialmente para almacenarlos y empezar su restauración sin imaginar el triste final que tendrían. En venganza por no haber pagado el arrendamiento del lugar, cincuenta de sus amados balcones fueron quemados por el propietario del galpón.

A principios de la década del 70, el “Quijote” de los balcones ya estaba perdiendo las fuerzas. Enfermo y sin dinero, su salud decayó profundamente hasta que la muerte se lo llevó a las 5 de mañana del 24 de setiembre de 1970, a los 81 años.

Bruno Roselli desde el balcón de la Casa Beltrán, afuera la fachada de la iglesia San Marcelo
(Foto: Archivo Particular)

Bruno Roselli solía hacer labor didáctica por las calles de Lima con sus balcones
(Foto: Archivo Particular)

Roselli difundiendo la historia de los balcones limeños (Foto: Archivo Particular)

Uno de sus lugares preferidos: la plazuela de San Marcelo. Atrás, el balcón de la Casa Beltrán, que
seria demolido al año siguiente de su muerte (Foto: Archivo Particular)

Fuentes:

-Edición Nº 260, Revista Caretas: "El Quijote del Balcón"
-Huellas Digitales, blog de El Comercio: "Bruno Roselli, el Quijote de los balcones"
 (http://elcomercio.pe/blog/huellasdigitales/2010/09/bruno-roselli-el-quijote-de-lo)
-El Loco de los Balcones, obra de Mario Vargas Llosa
 (http://www.oocities.org/ellocodelosbalcones/index.htm)
-Vassar Encyclopedia, Bruno Roselli
 (http://vcencyclopedia.vassar.edu/faculty/prominent-faculty/bruno-roselli.html)

10 comentarios:

Iñakipe dijo...

Una consulta. Es cierto que El Banco de Credito compró el solar donde se almacenaban los balcones y como el señor Roselli no tenía donde llevarlos finalmente estos fueron quemados? Así me habían contado, pero no sé si sea cierta la historia.

Iñakipe dijo...

Perdón, me había saltado el parrafo donde se responde a esa pregunta.

Xyluo dijo...

Si viviera sería su alumno, pero el tiempo nos distancia. Si alguien sabe donde esta enterrado le agradezco, quiero presentarle mis respetos.

neidenburg dijo...

Era un joven estudiante historia allá a principios de los sesentas. Supe de la campaña que este viejo profesor en defensa de los balcones coloniales y me impacto mucho cuando me entere del incendio malintencionado que sufrió. Nunca Lima ha tenido buenos alcaldes que cuidasen el patrimonio de la ciudad. Si hubiera existido uno solo y hubiera declarado intangible la cuadrícula limeña que defendía el profesor Roselli, ahora Lima sería una joya que merecería la pena visitar. La gran mayoría de l turismo extranjero prácticamente esta el mínimo de tiempo en esta horrible ciudad. Un saludo.

leirbaG dijo...

Disculpen y buenas tardes a todos, estoy realizando (todavía en ciernes) una tesis sobre los balcones de Lima, para obtener mi licenciatura pues soy Bachiller en Historia del Arte de la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, me enorgullece conocer a este profesor que estuvo en mi escuela seguramente, averiguaré más sobre él. Cualquier ayuda y/o aporte sobre este tema serán bienvenidos, por ejemplo dónde está enterrado (si es que está en nuestro país aún) sería grandioso. Gracias.

Gabriel Rodríguez
Historiador del Arte UNMSM

Xyluo dijo...

leirbaG, hola creo que no se sabe donde esta enterrado, vivo en el extranjero y no he podido investigar, sugiero que si esta en Lima haga un seguimiento tanto en el Cementerio El Angel, como en el Presbitero Maestro. Hice una investigación parecida hace años y sus oficinas quedan en el mismo Cementerio El Angel -primer portón de la izquierda bien al fondo-. Te cobrarán 20 o 30 soles por la búsqueda, ...pero no parezcas extranjero porque te cobran el doble. De todas maneras con suerte estaré en Lima en agosto o con mala suerte en diciembre y ahi yo mismo haré la busqueda y la publicaré, el maestro Roselli no se merece el olvido, nos acordamos de nuestros "Atilas" políticos, pero no nos acordamos de nuestros "Leonidas" espartanos que dieron su vida por la cultura, por nuestra herencia cultural, saludos

leirbaG dijo...

Trataré de buscarlo, gracias por los datos, haré un gran estudio sobre él.

leirbaG dijo...

Para mi trabajo de tesis lo busqué en el cementerio y no di con él, entonces ubiqué su obituario y finalmente después de mucho trabajo ubiqué el nombre del cuartel y la ubicación exacta del nicho, entonces lleno de emoción fui a buscarlo y no lo hallé, ahora preguntaré en las oficinas del cementerio dónde está o qué pasó ? Si fue removido y destruido o si fue reubicado, esperemos que sea así. Gracias.

Xyluo dijo...

No he podido regresar a Perú, estaré para mayo 2016 son suerte, pero debo agradecerte de manera personal --y seguro que a nombre de mucha gente-- lo que estas haciendo por un gran hombre como lo es Don Bruno, te recomiendo que registres gráficamente todo lo que encuentres desde las boletas de búsqueda, si se sabe donde nació su partida de nacimiento, ..yo lo he hecho con mi abuelo paterno y me he dado con sorpresas de información, el fue montonero en la guerra con Chile y tenía el 19 años, con razón tenía tantas cicatrices de bala y de cuchillo. Yo veré que se puede hacer desde donde este usando internet, ...algo caerá, saludos un abrazo a la distancia y en buena hora por el trabajo que le dedicas.
Julio César

Vero Koo dijo...

Hola!, no hace mucho me uní a este interesante blog y bueno, el Profesor Roselli me ha robado el corazón con su hermosa lucha por nuestra ciudad, es una pena realmente que nadie le apoyara. Otra seria la cara de nuestra ciudad. Si llegan a encontrarlo por favor compartan la información.