jueves, diciembre 5

DIAGNOSTICO DEL PATRIMONIO CULTURAL Y SU DEFENSA

PATRIMONIO CULTURAL: El patrimonio cultural es la herencia cultural propia del pasado de una comunidad, con la que ésta, vive en la actualidad y que transmite a las generaciones presentes y futuras. (UNESCO)

DEL ESTADO DEL PATRIMONIO

A todas luces la lucha por la conservación de nuestro patrimonio histórico, monumental, arquitectónico se viene perdiendo. Cada día sale noticias de demoliciones de antiguas casonas, destrucción de huacas, maltrato de monumentos y abandono en general. ¿Qué hace la Municipalidad o el Gobierno Central representando por sus ministros o los congresistas? NADA.

Los “triunfos” logrados hasta el momento han sido pírricos: se detuvo la demolición del interior de la casa Barragán, más conocida como Palais Concert, pero no se evitó que el predio que pudo haber tenido un uso cultural se convierta en una tienda de ropa, y esto a pesar de los plantones, cafés culturales y toda la campaña desarrollada principalmente por el colectivo Red del Patrimonio Cultural en prensa y televisión.

Lo mismo viene ocurriendo con el caso de Puruchuco, donde una importante zona de este santuario arqueológico es amenazada con ser destruido por la apertura de un túnel para beneficiar a una tienda comercial que se establece en el lugar. Una gran campaña en redes sociales acompañada de continuos plantones en la misma puerta del Ministerio de Cultura además de charlas y conferencias, no logra hacer cambiar de opinión a los inversionistas ni a las autoridades municipales –responsables del permiso para esta ilegal obra- y mucho menos a la opinión pública.

Un caso interesante fue el ocurrido en el Callao, con la intervención de la región Callao del Ministerio de Cultura, donde su director de entonces, una persona identificada con el amor por nuestro patrimonio, logró rescatar parte de la estructura de la casa hacienda San Agustín, cuyos alrededores desaparecieron para dar paso a la construcción de una ampliación del aeropuerto Jorge Chavez. Con la intervención de la sociedad civil convocada como voluntarios se trabajaron durante varios días para retirar la madera y hacer levantamientos y medidas ya que la idea era reconstruir la casa hacienda en otro lugar, tal vez en un parque zonal del mismo distrito. Lamentablemente el director antes mencionado fue cesado de su cargo y desconocemos el estado o futuro de ese material de una casa histórica. Hay que agregar que la hacienda San Agustín además de la arquitectura de su casa principal, era también repositorio de costumbres, fiestas y celebraciones de una comunidad que heredó desde antaño estas manifestaciones culturales. Todos ellos fueron desalojados del lugar y su “memoria social” dispersa o desaparecida. Eso también era muy importante.

El caso del ex director de Cultura de la región Callao es digno de mencionar pues fué la primera persona del circulo de patrimonialistas activos y conocidos actualmente que desempañaba una gestión política en las mismas fauces de este Ministerio y que hacia una gran labor, con campañas de sensibilización sobre huacas en mal estado, conferencias y actividades culturales y el rescate de la casa hacienda antes mencionada. Esto de seguro no fue del agrado de otros funcionarios de mayor rango con otros intereses y fué como dijimos cesado de su cargo.

Hace poco se demolió un pabellón histórico y arquitectónicamente interesante del antiguo Hospital Portada de Guía en San Martin de Porres, a pesar de una campaña iniciada en redes sociales hace casi dos años para que el predio sea declarado de valor Monumental. Se hicieron cartas acompañadas de muchísimas adhesiones de ciudadanos solicitando lo anterior, y aunque las autoridades del Ministerio de Cultura de entonces parecieron mostrar interés, este no fue concreto y lamentamos la demolición de un bien histórico, alentado nada menos que por una universidad nacional, interesada en adquirir ese terreno.

Y seria largo enumerar los casos de destrucción y abandono de nuestro patrimonio: la destrucción de un montículo aun sin investigar de la huaca Paraíso una de las más antiguas de América; el abandono y destrucción del Hospital Real de San Andrés, el más antiguo de América; la destrucción por empresas privadas de la huaca Santa Catalina, el mal estado de conservación de la huaca Garagay con sus murales policromos –únicos en Lima- ya desaparecidos; lo mismo la casa hacienda Garagay de interesante arquitectura, abandonado y cuya fachada se ha convertido en dormitorio de fumones y orates; el continuo maltrato a los monumentos públicos, que son pintados con spray o sufren la destrucción de elementos de su diseño; el pésimo estado del “Museo” Cementerio Presbítero Maestro sin una pizca de mantenimiento y con sus monumentos de mármol destruidos o con elementos desaparecidos, lo mismo que los mausoleos –de los más antiguos de la ciudad- sin rejas o convertidos en letrinas públicas; y continua un largo etcétera…

DE LOS GRUPOS PATRIMONIALISTAS

En mi experiencia en estos últimos años en la difusión de la historia de nuestra ciudad como base para el sentimiento de cuidado y respeto por su patrimonio, he tenido el placer de ver con agrado la formación de grupos de entusiastas amantes de nuestro legado patrimonial, que con un genuino amor por nuestra cultura se han organizado para desarrollar actividades de difusión, paseos peatonales, denuncias patrimoniales, exposiciones fotográficas virtuales, etc.

Pero el esfuerzo desplegado va quedando corto ante el avance de los intereses inmobiliarios, políticos, económicos, etc.  y que atentan contra nuestro patrimonio. Es lamentable también ver –aunque son pocos los casos- a algunos patrimonialistas “llevar agua para su molino” de seguro con intereses particulares de desarrollo político o académico, que hasta podría ser válido, según el punto de vista desde el cual se analice.

Otros empezaron con mucho ímpetu pero en el camino fueron quedando y desaparecieron, o un fin o proyecto original se convirtieron en varios y al final no se pudo con ninguno de ellos. Hay otros con representación legal y activa campaña de defensa del Patrimonio, pero que obvian por algún motivo algunos casos urgentes de denuncia o destrucción patrimonial. Todo esto ha podido causar cierta desazón en otros seguidores interesados en participar de esta lucha.

DEL INTERES DEL GOBIERNO O EL PUBLICO EN GENERAL POR EL TEMA

Es nulo. A pesar de las grandes campañas publicitarias desplegadas por el Ministerio de Cultura –que hace poco anuncio increíblemente que nuestro país es Miembro del Comité del Patrimonio Mundial- o PromPerú promocionando solo algunos casos de puesta en valor y difusión cultural, el interés de estos organismos por el resto del patrimonio, base de la memoria e identidad nacional ha sido nulo, tal como hemos visto en los primeros párrafos.

El gobierno central, interesado en impulsar la inversión privada ha dispuesto un paquete de medidas para acelerar el tema, pero que técnicamente en muchos aspectos atenta directamente contra el patrimonio arqueológico, y da cuenta del grado de interés de la política de estado en la cultura y su visión como polo de desarrollo económico, habida cuenta de la gran cantidad de lugares que trabajados adecuadamente en el sector cultural, turístico, gastronómico, social, folklórico, etc. pueden ser fuentes de ingreso económico para la nación y su gente. Pero más pesa el inmediatismo económico, al ser el pago por los permisos de construcción –sin mencionar las coimas- instantáneos.

Ante la avalancha de denuncias que día a día se dan respecto a casos de atentados o destrucción patrimonial nadie del gobierno sale a dar la cara o a anunciar medidas inmediatas para detener esto. El caso del Congreso de la República, “representantes del pueblo”, es peor. Cada día vemos como sus intereses están en mantener sus cuotas de poder político activas y sus esfuerzos van más por el lado de su beneficio particular. Si alguno se “ha dado el tiempo” de recibir a defensores del patrimonio, ha sido para la fotografía o la platea, ya que los poderosos lobbys que se mueven en este organismo del Estado, no ven el patrimonio cultural como algo importante.

La Municipalidad de Lima tiene también cuota de responsabilidad al no preocuparse por el tema patrimonial de la ciudad declarada “Patrimonio Mundial” en 1991. Calles sucias, monumentos pintarrajeados, permiso para construcciones que atentan con el ornato arquitectónico, desorden general en muchas zonas de la ciudad –como los Barrios Altos y el aumento de depósitos, y también la zona de las imprentas en pleno casco histórico, un tema convertido en asunto de campaña y hoy olvidado-, etc.  Aunque es justo mencionar la activa agenda cultural desarrollada en esta gestión, esto no es suficiente debido a las denuncias de favorecimiento en estas actividades a ciertos grupos que podrían ser cuestionados por sus motivaciones particulares, o también por la pésima imagen que se ha estado dando con los guías de la Municipalidad dando datos errados en los paseos que esta organiza, por citar solo dos ejemplos.

De la opinión pública en general, solo se ha podido obtener algunas adhesiones aisladas. El pensamiento común de las personas está a favor del “progreso”, de destruir “lo viejo”, del olvido de la memoria cultural, alimentada por la prensa y sus noticias sensacionalistas y la televisión y sus programas “chatarra” que es el alimento diario de la población. No en vano el Perú ostenta el último lugar en el tema educativo en un grupo de 65 países donde se hicieron evaluaciones.

¿CUAL ES LA SOLUCION?

Visto el negativo balance hasta la fecha y en base a quizá la única gestión de éxito desde el gobierno por la defensa de nuestro patrimonio cultural –el caso del Callao-, queda claro que solo la decisión política podrá enmendar el rumbo. Todo lo demás quedara en buenos deseos y esfuerzos de gente idealista. Se necesita un cambio en la política cultural de nuestra ciudad. Y esta solo vendrá desde un funcionario de primer nivel, ya que los funcionarios de mando medio serán vistos como estorbo a un sistema de destrucción sistemática de nuestra memoria ya establecido.

El tema educativo es fundamental. Las campañas de sensibilización cultural deben reforzarse y multiplicarse. La difusión a colegios y universidades de nuestra memoria y herencia patrimonial se hacen indispensables. Todo esto tendrá éxito solo si los grupos patrimonialistas deciden unirse en un proyecto en común. Si a esto se agrega el apoyo de los organismos ya establecidos legalmente y que se dedican a la defensa patrimonial también tendrá más posibilidades de éxito.

El tiempo avanza, en este momento muchas huacas son destruidas por la misma población, convirtiéndolas en basureros u urinarios, o por empresas agrícolas o inmobiliarias interesadas en esos terrenos. En estos momentos, varias inmobiliarias proyectan sus nuevos y funcionales edificios de departamentos donde están aún casonas de estilos arquitectónicos símbolo del pensamiento y cultura de la sociedad en una época de su existencia. En estos momentos, alguien con un spray pinta una escultura o la base de algún monumento de nuestra ciudad.

¿Cuánto más tendremos que esperar?



David Pino, diciembre 2013

3 comentarios:

Anónimo dijo...

De acuerdo con la mayor parte de lo comentado. Es lamentable que nuestro estado (desde todos sus frentes) solo demuestre indolencia e incapacidad para mantener y poner en valor nuestro patrimonio, ante una sociedad civil que tampoco reacciona. Solo quisiera acotar que, ante esta desastrosa situacion, veo al inversionista privado como un posible aliado en la defensa de nuestro legado. El caso del Palais Concert, por ejemplo, no me genera tantos anticuerpos. Prefiero verlo como una elegante tienda de ropa antes que como el edificio a punto de desplomarse que era antes. Ademas, tengo entendido que esta pendiente la apertura de una cafeteria en su interior, respetando el diseno original (por si acaso) soy totalmente ajeno a los intereses de Ripley). El caso de Art Express tambien es emblematico habiendo puesto en valor tantos edificios que estaban en estado calamitoso. Creo que, ante la incapacidad de nuestro estado y la indolencia del publico en general, la inversion privada es una posible solucion en la defensa del patrimonio, siempre con las debidas regulaciones obviamente. Un ejemplo podria ser la casa de Paul Gaugin, hoy en un estado lamentable. Seria interesante que el estado le brinde beneficios a quien quisiera invertir dinero para reconstruirla y convertirla por ejemplo, en un restaurante de fusion franco peruana, donde tambien haya una galeria de arte. El nombre del restaurante? Gaugin. Es solo una idea, pero creo que puede servir de ejemplo. Tenemos una ciudad aun maravillosa. Algo se tiene que hacer.

Gustavo von Bischoffshausen dijo...

Dos comentarios.

1. El tema se ha venido discutiendo desde hace un tiempo. Este es
el producto de una discusion en el veneto Mas Cultura 2012. Hay ideas interesantes alli.

Balance de la des--‐conferencia “Más Transparencia, Más Cultura”
16 de Agosto, 2012
Escuela Superior Autónoma Nacional de Bellas Artes del Perú (ENSABAP)
Segundo Encuentro Nacional de Cultura (ENC 2012)

2. Los Puntos de Cultura, estrategia del Ministeriod e Cultura es una respuesta tambien. En otro comentario va lo dicho por Victor Vich hace dos dias.

Ladislao Brioso dijo...

El centro historico de Lima corre grave riesgo de ser defigurado. Ya, co el metrpolitano esun desastre, el Paseo Colon quedo defigurado. Luego con nuevas construcciones viales, como el vaipas proyectado en Av Wilson. Todo por la falta de vision de la actual administracion edil. Esto no puede seguir impunemente destruyendo el centro historico mas importante de Sud America.