sábado, noviembre 10

La Casa Querejazu

Oculta por una larga fachada de principios del siglo XX perdura una importante y antigua casona limeña.


El propietario

El principal propietario de esta casa fue durante el siglo XVIII D. Antonio Hermenegildo de Querejazu y Mollinedo, casado con María Josefa de Santiago Concha y Errazquin, hija de José de Santiago Concha, I Marqués de Casa Concha. Heredó la finca su hija Da. Micaela de Querejazu y Santiago Concha, casada con D. Lorenzo de la Puente y Casteo, limeño, V Marques de Villafuerte. Heredó la casa y el titulo de ambos D. Lorenzo de la Puente y Querejazu.

D. Antonio Hermenegildo de Querejazu y Mollinedo (1711-1792)

Los Querejazu, fueron una de las familias más poderosas en la segunda mitad del siglo XVIII. Su principal representante fue el ya mencionado Antonio Hermenegildo de Querejazu y Mollinedo, quien llego a ser el oidor más antiguo de la Audiencia de Lima, y caballero de la Orden de Santiago, además de dueño de una de las más importantes fortunas de entonces. Gracias a su experiencia política y sus vinculaciones personales logró una influencia tan notoria que en su tiempo fue juzgado como “el hombre más poderoso del Virreinato”. El había nacido en el Perú y fue hijo de un peninsular afincado en el virreinato en la primera mitad de ese siglo, Antonio de Querejazu y Uriarte, natural de Mondragón, en Guipúzcoa. Obviamente este último logró tal posición por su relevancia en la sociedad limeña de su entonces: fue caballero de Santiago, gobernador de Quijos y Macas y prior del Tribunal del Consulado de Lima, Y caso en 1706 con la limeña Juana Agustín de Mollinedo y Azaña, sobrina del célebre obispo del Cuzco Manuel de Mollinedo y Angulo, reconstructor de esa ciudad tras el terremoto de 1650.

La antigua casona

La portada de la casa (en la calle de Zarate) fue mutilada al agregarsele la actual fachada. Pero los bloques de piedra subsisten bajo la espesa capa de yeso del enlucido actual. El zaguán es amplisimo y posee un techo artesonado, obra del siglo XVII. Tiene este cuatro grandes vigas sostenidas por ménsulas delicadamente talladas. El ancho arco del zaguán también es de piedra, pero esta oculto por una gruesa capa de yeso.

"cuatro grandes vigas sostenidas por ménsulas delicadamente talladas.."

"el zaguán es amplisimo y posee un techo artesonado, obra del siglo XVII.."

"el segundo patio (...) ya no existe..."

El patio tiene una galería de ocho columnas toscanas de madera sobre bases de piedra en tres flancos. La columnata se repite en los altos (hoy cubiertos por un techo raso). A la izquierda, su imponente escalera bajo un arco de medio punto, flanqueado por dos arcos mas pequeños a los lados de este. Los escalones son de mármol italiano puestos en el siglo XIX, lo mismo que los baluartes que imitaban a los marmoreos. El patio perdió su empedrado original, lo mismo que el piso enladrillado en las galerías y zaguán.

El segundo patio que tenia una portada hacia la calle Aldabas ya no existe. Tenia esta casona grandes balcones de cajón que fueron retirados tras su remodelación. Cesar Coloma decía que si se quitara todo el revoque actual de yeso en la fachada, aparecerían debajo los vanos de las ventanas y puertas originales.

La Casa Harth


La casa Harth en 1943 (Foto del Servicio Aerofotográfico Nacional)

Esta era una antigua firma comercial francesa, fundada por don Teodoro Harth en 1854. En este espacioso local remodelado en las primeras décadas del siglo XX, se dedicaban a la exportación e importación de una gran variedad de mercaderías: tejidos de lana y algodón, armas y municiones, papeles y útiles de escritorio, perfumes, ropas, conservas y licores, etc.

Cuando fue remodelada a principios del siglo XX a su aspecto actual, el interior como ya mencionamos también sufrió algunos cambios: Tenia dos escaleras metálicas de caracol, por donde los empleados y obreros se movilizaban para efectuar sus tareas.





El 10 de noviembre de 1961, la Junta Deliberante Municipal considero al local de la Casa Harth como monumento histórico y artístico de la clase "C". En las observaciones que adjunto la Junta anoto: "Se conserva el arco de piedra del primitivo zaguán  apanelado y de hermosa proporción. la fachada de sobrio corte académico, tiene también calidad y es interesante urbanisticamente".

Hoy en este lugar funciona una conocida tienda de ropa. Ubicada en la calle Zarate (Jr. Junín) 410.

Fuentes:

*Paul Rizo Patrón. Linaje, dote y poder. La nobleza de Lima de 1700 a 1850. Lima: PUCP, 2000.
*Cesar Coloma Porcari. La Casa Querejazu. El Comercio, 07 de julio de 1982.
*Jose de la Puente Brunke. Apuntes sobre la Hermandad de Nuestra Señora de Aranzazu en la Lima Virreinal. Pontificia Universidad Católica del Perú.
*La Casa Harth. Expreso, miércoles 18 de marzo de 1964.
*Victor Velasquez Montenegro. Lima a fines del siglo XIX. Editorial Universidad Ricardo Palma.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi madre trabajo en la Casa Harth, fue el Ripley de su epoca, de niña recuerdo haber ido y aun funcionaba como tal, tenian maquinarias y juguetes pero ya habia pasado su epoca de esplendor.

Abigael dijo...

Hola, me intereso en esa casa. Me podrias comunicar tu mail para que hablemos por favor?

Abigael