viernes, abril 6

El saqueo del Hospital de Guía

Ubicado en el distrito de San Martin de Porres, específicamente en el barrio de Piñonate, frente a la Universidad de Ingeniería, se encuentra una construcción atípica para la ciudad de Lima, construida totalmente en madera y elevada del nivel del piso por plataformas, rodeada de palmeras, hoy muertas. Nos referimos al antiguo Hospital de Guía, construido a fines del siglo XIX y ampliado en los primeros años del siglo XX, para la atención de los pacientes del Mal de Hansen, más conocido como lepra, pacientes que en su momento fueron traídos del Hospital de San Lázaro. En este antiguo hospital de Guía, cuenta la historia, hizo sus prácticas de medicina un joven argentino llamado Ernesto Guevara, conocido años más tarde como el “Che” en las andanzas de su vida revolucionaria.


Dejo de funcionar como hospital en el año 1977, y desde esa fecha ha tenido varios usos, entre los que podemos mencionar: perrera, escuela, oficinas y depósito del Ministerio de Salud. Además del pabellón principal, podemos aun encontrar otros ambientes originales del hospital, como los laboratorios con su incinerador y chimenea y pabellones para convalecientes, hoy ocupados por los ex pacientes y sus familias. También pozos de agua abandonados y hoy llenos de desperdicios y una pequeña plaza donde antaño hubo una placa con los nombres de los médicos que pasaron por esta institución.

Olvidado de los circuitos turísticos tradicionales, por la Municipalidad del distrito al que corresponde, por el Ministerio de Salud que es su propietario, y hasta por el Ministerio de Cultura, llamado a proteger este edificio edificado en su totalidad en pino-Oregón, pero que inexplicablemente no ha sido declarado Patrimonio Monumental, encontramos la explicación al abandono que sufre, y que por estas fechas está tocando fondo. Y es que toda la antigua extensión que correspondió al hospital, hoy está siendo vendido por partes. Un gran sector adyacente al pabellón principal fue comprado por una empresa eléctrica, que puso allí una planta generadora. Al otro lado del pabellón principal, un amplio sector del terreno (donde están los laboratorios mencionados anteriormente) ha sido vendido a una empresa chilena, según nos cuentan los vecinos.

Hoy, los únicos que habitan el predio del hospital son como mencionamos antes, los ex pacientes del hospital y sus familias, que se sostienen económicamente por el alquiler de cochera para autos y tienen a su servicio un pequeño centro médico que controla su enfermedad. Sin embargo ellos hoy no tienen agua potable y lo compran de otro lado.

Foto comparativa del piso, la foto de la izquierda corresponde a setiembre de 2011, la foto de la derecha es de abril de 2012 (Fotos: David Pino y Maria Abril)

En la última visita realizada comprobamos que casi todo el piso de madera del pabellón principal ha sido sustraído, lo mismo que la carpintería de las ventanas y hasta algunas puertas interiores. Si no se busca una solución al problema de abandono en que se encuentra y no se pone vigilancia, es bastante probable que en unas semanas ya no quede nada del pabellón principal, vestigio de la arquitectura medica de principios del siglo pasado. Un lugar que podría tener muchos usos: como centro cultural en la zona, casa de la juventud, posta médica, oficinas municipales, escuela, etc. hoy se enfrenta a su muy posible desaparición.






Video:
HOSPITAL DE GUÍA - Patrimonio que desaparece http://youtu.be/D1ZZ5U7c9NI

Fotos antiguas:





3 comentarios:

Milagros Vies dijo...

Hola, qué interesante lo que cuentas, un favor, me podrías decir cuáles son las fuentes de las fotos que publicas. Muchas gracias por la información que me puedas brindar.

David Pino dijo...

Hola, estas fotos del Hospital fueron publicadas en la revista Mundial, en diversos años.

Anónimo dijo...

Hola David, estoy de visita en Lima y me encantaría seguir esas huellas del Ché y visitar el hospital. Será que está en pié hoy en día?.

Muchas gracias de antemano. Si me puedes contar a mi correo rajaen@hotmail.com, te lo agradecería mucho.