jueves, marzo 10

El final de un balcón limeño (1961)

En la esquina de las calles Plateros de San Pedro y Bodegones (actual esquina de jirones Carabaya y Ucayali), existió hasta 1961 un balcón que era parte de una casa que ademas tenia un pintoresco mirador de tres cuerpos, del cual ya hemos hablado en un artículo pasado. Viejos recortes de periódico nos cuentan como es que desapareció completamente el balcón de esa esquina.

El diario El Comercio en su edición del 29 de julio de 1961 da cuenta de como este antiguo balcón empezó a ser desmantelado: "En la esquina de Plateros de San Pedro y Bodegones, se echa abajo otro viejo balcón de Lima. Un peón, que a ratos se mostraba como habil equilibrista, desmantelaba anoche con asombrosa rapidez el balcón, quitando sus ventanas cada uno en 5 o 6 minutos, mientras otros compañeros completaban el trabajo".


"Con rapidez asombrosa, en unas cuantas horas, fue desmantelado totalmente el pintoresco balcón colonial que circundaba la esquina de Plateros de San Pedro y Bodegones. En esta imagen se ve las paredes desnudas y algunos marcos recostados a ellas".


Luego de demolida también la casona de esta esquina, ahí se construiría un moderno hotel llamado "Damasco". Actual vista de esta esquina gracias a Google Street View:




Otro balcón desaparecido

10 años después otro balcón emblemático de nuestra ciudad desaparecería, convirtiéndose en lo que es para muchos una de las mas terribles perdidas patrimoniales en nombre de la llamada "modernidad". Ese fue el caso del balcón de la casa de Pedro Beltrán, en la esquina de los jirones Arequipa (hoy avenida Emancipación) y Rufino Torrico.


Para el proyecto de ensanche del jirón Arequipa a lo que hoy es la avenida Emancipación, se decidió demoler todo el frente norte de esta vía, en donde se encontraba la casa antes mencionada. La prensa siguió durante varios días los entretelones de esta noticia, que muchos atribuyeron a una "venganza" política del gobierno de entonces en contra de Beltrán.



Finalmente, de la misma manera como sucedió con el balcón de la calle Plateros, los paneles del balcón de la casa de Beltrán fueron desmantelados uno por uno hasta que el hermoso balcón neoclasico finalmente desapareció. Dicen que los paneles y la madera quedaron varios días en la acera de al frente hasta que poco a poco desapareció.


El triste final de otro emblemático balcón limeño. Ojala hayamos aprendido la lección.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Cuanto esta costando un tour a la quinta Heeren?