jueves, noviembre 17

Amar a Lima: Reto y Responsabilidad

* Un articulo del Sr. Wilfredo Ardito

Cada año, el 15 de agosto, decenas de puneños desfilan danzando con sus coloridas vestimentas en las imponentes celebraciones por el aniversario de Arequipa, la ciudad donde viven… En contraste, el 18 de enero en Lima no desfilan ni puneños, ni arequipeños ni limeños. Salvo algunos actos protocolares, para la mayoría de habitantes ese día en nada se distingue del 17 o el 19. 

 En la Municipalidad de Lima, con un grupo de asiduos limeñistas.

En mi opinión, esta apatía refleja que muchos limeños perciben a su ciudad como un lugar distante y ajeno. Algunos, siendo migrantes, sienten que “no se hallan en ella”… y otros sienten a Lima como ajena porque los migrantes “se la han quitado”.

En el Parque de la Muralla. Paseo con los alumnos de la PUCP

Personalmente, yo siempre he querido a Lima y por eso, desde hace muchos años decidí llevar gente a conocerla mejor. Muy pronto me di cuenta que los extranjeros eran los más libres para apreciar la ciudad y disfrutarla. Quienes tenían más prejuicios, asumiendo que Lima era “fea y peligrosa” eran los propios limeños… y alguno que otro extranjero que vivía con una familia limeña.

A inicios del 2011 decidí colaborar con David Pino, de Lima La Única y Vladimir Velásquez de Lima Antigua, para organizar una serie de paseos más institucionalizados, que muchos de quienes leen estas líneas han disfrutado. Algunos por primera vez visitaban la Quinta Heeren, el Jirón Trujillo o el Convento de los Descalzos. Otros, regresaban a esos lugares, llenos de recuerdos. Nos dimos cuenta, así, que quienes queríamos a Lima éramos muchos.

Estoy muy contento porque a través de estos paseos, mucha gente ha perdido el miedo a pasear por Lima y así la va sintiendo menos ajena. La hemos recorrido también varias veces de noche, inclusive caminando desde San Francisco hasta el Presbítero Maestro el último 31 de octubre, en un paseo organizado por la Municipalidad.

Afortunadamente, a lo largo de este año, además, los cambios políticos han generado mayores posibilidades para admirar el patrimonio limeño: ahora se puede visitar el Palacio Municipal todos los fines de semana, el Palacio de Gobierno los sábados y el Palacio de Torre Tagle los domingos por la mañana. A esto se suman las restauraciones del antiguo Banco Internacional (ahora Oeschle) y del Convento de Santo Domingo, donde ahora se puede subir hasta el campanario y divisar el Callao.

8° Paseo de Lima Antigua, en la primera cuadra de Petit Thouars

Sin embargo, lo más importante de los paseos no solamente es la belleza arquitectónica, sino que casi todos los participantes vivimos en Lima, y así se va afianzando la identidad de cada uno con la ciudad. Muchas personas comparten sus anécdotas personales o los relatos de sus padres. Cuando me toca guiar, precisamente, busco generar empatía con algunos recuerdos que todos tienen, como el estado en que estaba el centro antes de Alberto Andrade.

Plazuela de Montserrat. 7° Paseo de Lima La Unica

Todos los que hemos participado (o al menos han visto las fotos), hemos aprendido a amar más a Lima. Al mismo tiempo, el verdadero amor no puede ser indiferente frente a los defectos o problemas del ser amado. En Lima existen muchas situaciones penosas, como el abandono que padecen muchas construcciones antaño hermosas, desde la Plaza Dos de Mayo hasta la Casa Barbieri, donde ahora proliferan decenas de imprentas.

Con Juan Pablo Barandiarán. Huaca La Florida

Cuando en octubre dos amigos arqueólogos me llevaron a la huaca La Florida en el Rímac, construida mil años antes de Chavín lamenté que no hubiera ni siquiera la más mínima señalización o vigilancia (tuvimos que bajar corriendo la huaca para escapar de unos malhechores).

Como sabemos, en los últimos años, además, se ha dado duros golpes a la identidad de la ciudad con demoliciones de hermosas casonas, al punto que muchas veces no queda nada de todo un barrio, como viene ocurriendo en la avenida San Felipe de Jesús María o en algunas cuadras de la Arequipa.

Si es preocupante el deterioro del patrimonio, es mucho más dolorosa la problemática social. Con algunos limeñófilos avezados he participado en “caminatas de exploración”, por algunos lugares menos conocidos de Barrios Altos, Montserrate o el Rímac.

Con Marco Gamarra, Antonio Polo y La Borda y Anthony Valverde. Quinta Baselli, Barrios Altos

Confieso que se me hace añicos toda la emoción de ingresar a la casa de Felipe Pinglo o ver los frescos coloniales que adornaban la residencia de la Perricholi… cuando contemplo las penosas condiciones en que viven muchos de mis compatriotas allí mismo. Hacinamiento, viviendas precarias, escaleras a punto de venirse abajo, falta de agua, problemas de drogas o delincuencia, todo ello en lugares que parecen olvidados por todos en la ciudad.

Me gustaría mucho que este 18 de enero todos los limeños, los que nacieron acá, los que llegaron hace unos años, pudieran hacer una pausa para pensar en su ciudad. Para ello, claro, es importante aprender a amar a Lima y amarla con responsabilidad. Es tarea de todos lograr una ciudad más bella, pero sobre todo más justa con los limeños más pobres. Y esa sería la mejor forma de construir identidad.

Participantes en el 6° Paseo de Lima La Unica, Bastión de Santa Lucía, muralla de Lima

Fotos: Wilfredo Ardito

8 comentarios:

Anónimo dijo...

lindo aporte lo que uds hacen , realmente los felicito por tantos logros!!!
Jorge Soto

promocion 1971 Escuela Nacional De Turismo dijo...

Muchas Gracias por amar nuestra Lima y, por participar.

alfredo dijo...

me gustaria saber de quien fue la idea de los paseos por lima para agradecerle por su idea

Gabriel Pazos dijo...

Cada vez que podemos nos apuntamos a los paseos por nuestra querida Lima y quedamos encantados, pero nos da mucha tristeza ver que fuera del "centro" todavia hay mucha inseguridad y falta de limpieza. Agradecemos el esfuerzo de personas como Uds. al organizar estos periplos.

Javier dijo...

Los limeños hemos recibido un extraordinario legado patrimonial, pero lamentablemente muchísimos conciudadanos no son conscientes de la extraordinaria historia milenaria que alberga la ciudad. Muy necesaria la labor divulgativa que hacen Uds. (personalmente, sigo aprendiendo sobre Lima gracias a sus aportes). Es una gran noticia que sus edificios principales abran sus puertas. La recuperación de los espacios públicos es la mejor forma para conocer y valorar la ciudad. No se ama lo que no se conoce y es fundamental que los limeños recorran sus huacas, calles y edificaciones para ver Lima como la gran capital de la nación peruana. ¡Ojalá pueda apuntarme pronto a uno de estos paseos!

Saludos desde Madrid,


Javier Távara.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho este blog! Felicitaciones! Cómo puedo participar de sus paseos culturales? A qué correo escribo?
Gracias.

David Pino dijo...

pueden participar (si aun no lo hacen) en nuestra pagina de facebook: www.facebook.com/limalaunica o enviar un correo a limalaunica@live.com

Dan Elemir Martínez dijo...

No solo la gente nacida en Lima o residente allí la ama.
Mi amor por lima surgió hace mucho tiempo cuando al entrar en una tienda cerca del parque universitario encontré unos cuadros con fotografias de principos de 1900, me quedé impactado al reconocer vagamente esa ciudad y lo hermosisima que era, esto se quedó grabado en mi memoria. Lima siempre fue una ciudad puente para mi pero luego de algunos años al volver del extranjero quice descubrir lima, por lo que un dia dicidí ir solo ya que nadie quizo acompañarme, me encaminé desde la av grau cerca del hospital rebagliati, hasta finalmente terminar en la av tacna... fué una gran decepción pues absolutamente todas las calles eran un mercadillo de puestos callejeros y ambulantes... justo por aquella epoca coincidió el desalojo de los ambulantes por la gestion de don Alberto Andrade y yo curioso por ver a lima limpia ni bien me enteré de eso fui a hacer un recorrido casi similar... pero esta vez a pesar de que las calles estaban todas sucias y con signos de los usos y abusos que tuvieron que soportar durante tanto tiempo, sin embargo finalmente se podian ver las fachadas originales de las casonas, los faroles y balcones se veian por doquier, tan huerfanos y olvidados pero por fin se veian libres y estaban alli frente a mi. luego conforme se remozaba lima yo empece a recorrerla y empece a notar la inmensa mejoría... Asi llegué a internarme en los parques y jardines aledaños a la quinta heeren y desde ahi... cada vez que divisaba a lo lejos alguna cupula de alguna iglesia, yo decidia llegar hasta la iglesia, y asi sucesivamente hasta estar en el corazón de los barrios altos en una zona que ya no aparecia en ningun mapa, en una carrera imparable de deleite y descubrimiento, me detuvo solo el gesto prudente de un amigo negandose a seguir mucho mas al fondo pues me decia que la zona donde estabamos era peligrosa, a mi no me parecía pues todo lucia limpio, pintado y remozado aun que no fuese perfecto...
(los mapas turisticos de lima al menos en esa epoca no mostraban mas detalles mas allá de la quinta heeren) al consultar mi mapa vi que habiamos llegado hasta 3 iglesias y plazoletas más arriba de la plazuela de la buena muerte, por lo tanto llegando a estar casi perdidos. ahora que lo pienso, siento tal gratitud por ese paseo por que redescubrí Lima en su momento esencial de su renacimiento...
Me encanta viajar y tengo la suerte de haber estado en muchisimas ciudades y paises, pero para mi... Lima me pareció y me sigue pareciendo la ciudad más hermosa de todas. Los problemas econocmicos, el desorden y el caos no son exclusividad de Lima. hay tantisimas ciudades europeas que son tan caoticas como Lima, pero Lima tiene una energia, un sello unico de una epoca que te atrapa y que hace amarla aun que yo allí casi muy poco haya vivido. Cada vez que regreso quiero y espero conseguir el tibio aliento de esa ciudad que fue fuente de inspiración para operas, cuentos y leyendas etc... Definitivamente tengo la sensación de haber vivido antes allí quizas en la epoca colonial,post independentista o republicana... Gracias por el aporte y larga vida a Lima